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Miércoles, 02 Septiembre 2026 02:27

La Unión Europea suspende las importaciones de carne vacuna de Brasil por incumplimientos sanitarios

La Unión Europea (UE) suspenderá a partir del 3 de septiembre las importaciones de carne vacuna, carne aviar, huevos y miel provenientes de Brasil, al considerar que el país sudamericano no presentó garantías suficientes sobre el cumplimiento de las normas sanitarias comunitarias vinculadas con el uso de antibióticos en la producción animal. La decisión se produce apenas cuatro meses después de la entrada en vigor provisional del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur y vuelve a poner el foco sobre las exigencias sanitarias del bloque europeo.

La medida fue anunciada por la Comisión Europea, que explicó que Brasil aún no acreditó el cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa comunitaria. Según informó la agencia AFP, Bruselas mantendrá la suspensión hasta contar con las garantías necesarias.

“Brasil es un socio importante de la UE y estamos trabajando en estrecha colaboración, de manera constructiva y positiva, con las autoridades brasileñas para garantizar que cumplan con estos requisitos. Una vez que se demuestre dicho cumplimiento, podrán reanudarse las exportaciones a la UE”, señaló una portavoz de la Comisión Europea a la AFP.

La decisión alcanza a la carne vacuna, la carne de aves de corral, los huevos y la miel. Sin embargo, los plazos para una eventual reapertura no serán iguales para todos los productos.

En el caso de la carne aviar, los huevos y la miel, la reapertura del mercado europeo podría concretarse en las próximas semanas, siempre que la auditoría que la Comisión Europea finalizará este viernes arroje resultados satisfactorios.

Para la carne vacuna, en cambio, el escenario aparece más complejo y los tiempos serían más extensos. “Debido a la duración de los ciclos de producción según las especies animales en cuestión, la fecha a partir de la cual Brasil podría estar en condiciones de certificar su cumplimiento con los requisitos de la UE varía según los sectores”, precisó la Comisión Europea.

El origen de esta situación se remonta a mayo pasado, cuando Brasil fue retirado de la lista de países reconocidos por respetar las normas europeas sobre el uso intensivo de antibióticos en la producción ganadera.

En ese momento, el Ejecutivo comunitario aclaró que esa nómina podría actualizarse nuevamente una vez que las autoridades brasileñas respondieran a los requerimientos formulados por Bruselas.

Hasta el momento, según la Comisión Europea, esas garantías presentadas por el gobierno de Lula da Silva no fueron consideradas suficientes, motivo por el cual resolvió avanzar con la suspensión de las importaciones.

Las medidas forman parte de la estrategia impulsada por la Unión Europea para combatir la resistencia de los microorganismos a los antimicrobianos, promoviendo un uso más restringido y responsable de los antibióticos en la producción animal.

Impacto

Para Víctor Tonelli, consultor ganadero, la decisión de la UE era previsible. Explicó que desde hace tiempo el bloque europeo venía manifestando reparos sobre los sistemas de control implementados por Brasil: “Era la crónica de una muerte anunciada. Europa ya había anticipado que los sistemas de trazabilidad que tiene Brasil no le generan confianza y no se equivocan”.

El especialista señaló que la utilización de antibióticos fue el detonante de la medida, aunque consideró que el problema de fondo es más profundo: “Brasil tiene un serio problema de trazabilidad; se manejó de manera poco clara en ese sentido. Aseguraba trazabilidad, pero solo a 90 días. No aseguraba trazabilidad sobre movimientos indirectos de animales; si un animal venía de otro campo y de otro estado”.

Para Tonelli, la discusión excede el uso de determinados medicamentos y pone el foco en la confiabilidad del sistema sanitario brasileño: “Si bien la cuestión detona por los antibióticos, lo más serio tiene base en la falencia que tiene en los sistemas trazables que permitan efectivamente asegurar todo el proceso desde el origen hasta el final”.

Consideró que la salida temporaria de Brasil del mercado europeo también tendrá consecuencias comerciales para el resto de los países del Mercosur: “Va a impactar en un mercado europeo demandante, cuyos stocks en los últimos 10 años han caído más del 10% y necesitan crecer en carne importada. Brasil estaba teniendo un volumen importante; proveía fundamentalmente unas 10.000 toneladas mensuales de carne congelada para distintos destinos”.

Recordó que la medida se produce mientras continúa la discusión sobre la distribución de la nueva cuota de 99.000 toneladas equivalente res con hueso prevista en el acuerdo UE-Mercosur: “Brasil aspiraba a quedarse con más del 40% de la nueva cuota, pero en principio quedará afuera en 2026/2027. Eso fortalecerá las exportaciones de la Argentina, Uruguay y Paraguay, en un contexto de menor oferta brasileña y firme demanda europea, lo que también sostendrá los precios”.

En un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en 2025 Brasil embarcó 107.434 toneladas, muy por encima de las 62.500 toneladas exportadas por la Argentina. La diferencia también se observa en el comercio por fuera de la Cuota Hilton: mientras Brasil colocó la mayor parte de sus envíos mediante otros esquemas comerciales, la Argentina exportó 33.380 toneladas bajo ese contingente de alta calidad, frente a las 8721 toneladas de Brasil.

En este contexto, fuentes del sector vinculadas a la sanidad animal recordaron que Brasil es uno de los principales proveedores de carne de la Unión Europea por el volumen que comercializa. En ese sentido, interpretaron que la decisión también responde a la necesidad del bloque de reforzar los controles sanitarios tras la firma del Acuerdo de Libre Comercio con el Mercosur.

“A la UE se le complicó cuando firmó el Acuerdo de Libre Comercio porque el sector ganadero no estaba de acuerdo, sobre todo Francia. Esto es para dar respuesta a ese sector con mayores controles. La UE no autoriza en la ganadería los promotores de crecimiento, están prohibidos, tampoco se pueden utilizar determinados antibióticos que están solicitados o para uso exclusivo en humanos, prohíben ese tipo de uso. Brasil no acata y no tiene control sobre eso, pero la Argentina sí. Nuestro país ha trabajado con fosfomicina y polimixina, que son sustancias antimicrobianas reservadas para uso humano y que solamente tienen que ser utilizadas en casos excepcionales. Se ha trabajado con betaestradiol, donde la UE ya había suspendido a Brasil la faena de hembras UE por utilizar betaestradiol, pero la Argentina tiene lo que se llama la receta para el betaestradiol más controlado”, informaron a LA NACION.

En esa línea, señalaron que el Senasa incorporó el Sistema de Trazabilidad de Productos Veterinarios (Sigtrazavet) para fortalecer los controles y ofrecer mayores garantías sanitarias, por ejemplo, en la carne equina, respecto del uso de sustancias prohibidas para productos destinados al consumo humano.

“El Senasa está trabajando, la Argentina está trabajando, va un pasito más adelante y esas son las garantías que se están dando. Brasil se había quedado un poco atrás y hoy tiene este problema con la carne vacuna, la avicultura y la miel. En la actualidad, el organismo sanitario viene trabajando también con la miel con el tema de tambores libres de bisfenol A y ya se está exportando con tambores libres de bisfenol A, que es lo solicitado por la CE”, destacaron.

Remarcaron que las autoridades europeas conocen el trabajo que viene realizando la Argentina en materia sanitaria, aunque advirtieron que el proceso de adecuación debe mantenerse de manera permanente.

“Pero no quita que se tiene que seguir trabajando. Hoy le toca a Brasil, pero el día de mañana podemos ser auditados nosotros. Las medidas forman parte de la política europea de combatir esa resistencia antimicrobiana en tratamientos que son innecesarios, un mayor control de antimicrobianos, y en eso Brasil estaba más atrás que la Argentina. Quizás en esto nos vemos favorecidos, pero se tiene que seguir trabajando”, concluyeron.

La Nación – Mariana Reinke