Efectividad de la tecnología en ensayos
Ensayos realizados por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) durante las campañas 2024/25 y 2025/26 en zonas endémicas del norte argentino demostraron que el uso de este producto reduce la incidencia y severidad de la enfermedad. Los lotes tratados mostraron un aumento del 16% en el rendimiento, equivalente a 1.575 kilos por hectárea adicionales respecto de los testigos, junto con un incremento del 20% en la proporción de plantas normales y una reducción de la incidencia de síntomas leves, moderados y severos.
Augusto Casmuz y Alejandro Vera, responsables de los ensayos en la sección de zoología agrícola de la EEAOC, ubicaron la tecnología como "una herramienta complementaria dentro de una estrategia integral de manejo en zonas endémicas".
El aporte no se plantea como una acción directa sobre la enfermedad, sino como una mayor tolerancia y resiliencia fisiológica de la planta. "Es una herramienta eficiente que se desprende dentro de una estrategia de manejo integral, junto con la elección del híbrido, fecha de siembra y fertilización mineral", aclaró Cavallo.
Sobre el retorno económico, la cuenta que hace la empresa a partir de sus propios ensayos es de 500 kilos por hectárea. "Eso significa una relación de 8 dólares de ingreso por cada dólar gastado".
Diez años y una inversión de 7 millones de dólares
Este avance tecnológico se da en el marco del décimo aniversario de Biofilm, empresa que nació en 2016 de la mano de Matías Lopresto, Rafael Jurado y Daniel Bianchi. Lo que comenzó como un proyecto enfocado en alternativas sustentables de producción, hoy cuenta con un equipo de 40 personas y una planta industrial en Lobos, provincia de Buenos Aires.
"Algo que nos propusimos los tres al fundar la empresa es cuidar el clima de trabajo", dice Lopresto, socio y director de Marketing. "Nosotros, además de socios, somos amigos, nos llevamos muy bien y disfrutamos mucho el trabajo".
La compañía acaba de anunciar un plan de inversión de 7 millones de dólares para los próximos tres años. El proyecto incluye la ampliación de su capacidad productiva de 4800 a 11.000 metros cuadrados y la creación de un centro de investigación de tecnologías biológicas con laboratorio propio e invernadero. "Buscamos validar cada tecnología en condiciones controladas antes de salir a campo, permitiéndonos escalarlas o descartarlas de forma más eficiente", explicó.
"Nuestro objetivo es consolidarnos como una empresa líder en Argentina y, de cara al futuro, regionalizar la marca hacia mercados como Brasil, Uruguay y Paraguay", afirmó Lopresto.
La Capital