Luego de la interpretación del Himno Nacional, a cargo de la Fanfarria Militar “Alto Perú”, y de un video institucional por los 160 años de la entidad, Pino abrió la ceremonia con un discurso en el que volvió a plantear los reclamos históricos del sector. Mientras hablaba, en reiteradas oportunidades se dio vuelta para mirar a Milei, sentado a pocos metros en el palco oficial, como reforzando cada uno de sus planteos. Pero fue el Presidente quien terminó concentrando toda la atención, en medio de la expectativa de los productores por conocer si habría nuevas definiciones para el sector.
Minutos después de que el presidente de la SRA reclamara que “las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre”, ni bien subió al atril, Milei afirmó: “Y van a seguir bajando”, en referencia a los DEX. La definición despertó una inmediata ovación en las tribunas, aunque en todo su discurso evitó anunciar una nueva reducción para el corto plazo y prefirió insistir en que el crecimiento de la energía y la minería permitirá, con el tiempo, prescindir definitivamente de ese impuesto.
Antes de ingresar de lleno en las cifras económicas, el Presidente volvió a reivindicar el papel del agro. “Quiero manifestar mi admiración a todos los productores agrícolas y ganaderos, grandes, medianos y chicos. Ustedes son los que, desde Argentina y para la Argentina, tiran para adelante el carro del país y por eso merecen ser llamados héroes”, dijo, al igual que el año pasado.
Recordó sus anteriores visitas a Palermo y aseguró que esta vez regresaba con resultados concretos. “Hoy vuelvo por tercera vez y esta vez vengo a mostrarles que la transición de los últimos dos años se está consolidando, se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”, dijo, mientras las tribunas respondían con un prolongado aplauso.
A lo largo de casi 40 minutos, Milei hilvanó un discurso cargado de datos sobre producción, exportaciones, apertura de mercados y desregulación. Destacó el récord de superficie sembrada, el crecimiento de la cosecha, el avance de las exportaciones agroindustriales y el desempeño de la carne vacuna, además de enumerar las medidas adoptadas para reducir costos, eliminar trámites, abrir mercados externos y facilitar inversiones.
Sin embargo, el momento más esperado llegó cuando volvió sobre las retenciones. Allí recogió el planteo que minutos antes había realizado Pino y dejó una definición que fue recibida con entusiasmo por el público. “Hoy recibe el 75% y va a seguir subiendo hasta que, en el día de mañana, reciba el precio pleno del 100% de lo que genera su esfuerzo”, expresó al referirse a la participación del productor en el valor internacional de la soja.
Más adelante fue todavía más explícito sobre el rumbo que pretende seguir. “La transición se está consolidando. Hoy la energía y la minería están rápidamente acompañando el despegue exportador del país. El crecimiento de esos sectores es lo que financiará la quita de retenciones y el verdadero empoderamiento del campo pujante en las próximas décadas”, sostuvo. La frase volvió a despertar una ovación y, desde distintos sectores de las tribunas, comenzó a escucharse un mismo cántico: “¡Presidente, Presidente, Presidente!”.
El mandatario también repasó el cronograma de reducción de los DEX anunciado en mayo pasado para los principales cultivos y remarcó que, por primera vez, los productores conocen con anticipación cuál será la carga tributaria en los próximos años. Según dijo, esa previsibilidad solo es posible gracias al superávit fiscal, condición que calificó como indispensable para continuar bajando impuestos.
Durante su exposición insistió, además, en que el agro dejó de ser “el pagador de última instancia” de la economía argentina y aseguró que el crecimiento de actividades como la minería, la energía y nuevas inversiones permitirá consolidar un cambio estructural. En esa línea, proyectó una producción de 300 millones de toneladas de granos, defendió nuevas obras logísticas, la expansión del riego y un mayor acceso a mercados internacionales.
Antes del mensaje presidencial, Pino había dejado planteados los principales reclamos del sector. El titular de la SRA recordó que “desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones” y sostuvo que la reducción impulsada por la actual administración permitió reinvertir recursos en genética, pasturas, maquinaria y mejoras productivas.
El dirigente volvió a reclamar que los DEX desaparezcan definitivamente. “Está demostrado, como venimos diciendo en reiteradas ocasiones, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre”, afirmó.
Pino también aprovechó su discurso para insistir con otra demanda histórica: la infraestructura. Advirtió sobre el deterioro de rutas, caminos rurales, trenes y puertos, y sostuvo que mejorar esa red es clave para reducir el llamado “costo argentino”. Además, reclamó avanzar con las obras pendientes en la cuenca del río Salado para prevenir inundaciones y pidió generar mejores condiciones de financiamiento para impulsar nuevas inversiones productivas.
Concluidos los discursos, la atención volvió a la pista central. Desfilaron los grandes campeones bovinos, equinos, ovinos y porcinos, seguidos por la maquinaria agrícola, las delegaciones tradicionalistas y los jugadores de pato. La postal final mostró a un productor ovino que desde la camioneta donde desfilaba con su Gran Campeón de la raza Texel le entregó una bandera argentina a Milei como signo de “confianza por el rumbo del país”.
Entre los presentes en el palco oficial estaban el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri; los titulares de la Mesa de Enlace, Andrea Sarnari (FAA), Lucas Magnano (Coninagro) y Carlos Castagnani, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); el canciller, Pablo Quirno; el diputado nacional Luis Petri; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; la senadora Patricia Bullrich y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta. Entre otras personalidades hubo embajadores, senadores y diputados nacionales, dirigentes empresariales como Natalio Grinman (Cámara de Comercio y Servicios), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio) y Gustavo Weiss (Cámara de Construcción).
La Nación – Mariana Reinke