En este marco, Paulina Lescano, analista del mercado de granos, señaló: “Venimos de un escenario en donde la producción de soja global sigue siendo muy buena, con incrementos en la estimación de la Argentina, con buen arranque en los Estados Unidos, y aumento de área que ya estaba tomado por el mercado, pero ya sobre el tramo final de la siembra sin mayores complicaciones por ahora y con pronósticos de lluvias en los próximos días. Todo esto en contexto de demanda de China que sigue sin aparecer fuerte en Estados Unidos, haciendo que las exportaciones de soja de ese país sigan estando por debajo de ciclos anteriores. El factor que le pone más presión a los precios en Chicago, además, es la posición de los fondos especulativos, que a pesar de venir bajando en las últimas semanas sigue siendo récord en todo el complejo soja”.
Para Eugenio Irazuegui, de la firma Zeni, un horizonte climático más favorable para las próximas dos semanas en el Medio–Oeste estadounidense “asegura una oferta hídrica adecuada para las primeras fases fenológicas del cultivo”.
“Este panorama fomentó una cancelación de posiciones compradas de parte de los fondos especulativos, que asimilan una reducción en la prima de riesgo en la campaña norteamericana 26/27. En segundo lugar, todavía no se han concretado compras relevantes desde China en cargamentos de procedencia estadounidense, tras el entendimiento comercial acordado entre ambas naciones”, explicó.
Irazuegui también se refirió al desempeño del maíz, que en el caso de la posición julio retrocedió US$3,55 por tonelada, a 169,87 dólares por tonelada. “El combo conformado por rápida siembra estadounidense, la proporción de lotes que están emergiendo, las reservas hídricas y la previsión meteorológica para las dos semanas siguientes bastó para promover una conducta vendedora”, expresó. Y añadió: “Con los elementos que hay en juego, resulta totalmente factible la previsión de cosecha contemplada por el USDA [Departamento de Agricultura de los Estados Unidos] según su primera proyección. Con 406,29 millones de toneladas se lograría la segunda mejor cosecha de la historia norteamericana, después del récord alcanzado en la campaña precedente. Por otra parte, la aparición de una compra de dos cargamentos desde Corea del Sur amortiguó la presión de la jornada”.
La Nación