La nutrición aparece como otro de los grandes ejes de la campaña. Aunque el nitrógeno continúa siendo una pieza determinante para alcanzar altos rendimientos, los especialistas remarcan la importancia de administrar riesgos y adaptar estrategias, precisa el reporte.
“Una alternativa es particionar la fertilización en diferentes momentos del cultivo. Eso permite minimizar riesgos y evitar comprometer toda la inversión desde el inicio de la campaña”, recomienda Vitale.
Regiones
En el sudeste bonaerense, donde el trigo históricamente ocupa un rol protagónico, las perspectivas siguen siendo positivas gracias a la humedad acumulada y al potencial productivo de la zona, dicen en el informe. Sin embargo, el foco está puesto en sostener aquellas prácticas de manejo que no implican costos, pero sí pueden generar diferencias. “Hay decisiones de costo cero que siguen siendo fundamentales. La fecha de siembra es una de ellas y determina gran parte del potencial del cultivo”, destaca Martín Pascualetti, del sudeste de Buenos Aires.
En el centro de Santa Fe, la mirada está puesta en preservar el sistema productivo completo. Allí el trigo no se evalúa por sí mismo, sino por su impacto dentro de la secuencia trigo-soja. “El desafío es no mirar al trigo como un cultivo aislado. Hay que pensar en toda la secuencia productiva y en cómo las decisiones de hoy impactan en los cultivos que vienen después”, señala Cardinale.
Mientras tanto, en Córdoba, si bien los altos costos generaron incertidumbre al comienzo de la campaña, el movimiento comercial muestra que muchos productores siguen priorizando el cultivo por su aporte agronómico. “Quizás se ajusten algunas decisiones, pero no vemos una caída importante de superficie porque el productor entiende el valor del trigo dentro de la rotación”, explica Irene Muñoz, referente en esa provincia.
Por su parte, en regiones como el Litoral, donde los márgenes se vuelven más estrictos todavía, aparece un fenómeno que atraviesa gran parte de la campaña: la postergación de algunas inversiones, aunque sin resignar superficie, señala el informe de la empresa. Mariano Iocco, responsable en esa región, apunta: “Hoy los márgenes son complejos, pero muchos productores priorizan mantener el área y sostener el orden productivo que les da la rotación”.
El trabajo concluye con este mensaje: “Lo cierto es que las estrategias podrán cambiar, algunas inversiones podrán administrarse distinto y cada zona tendrá sus propias particularidades. Pero, para todos, hacer trigo sigue siendo importante. Y la diferencia está en hacerlo bien”.
La Nación