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Miércoles, 29 Abril 2026 02:27

“Las pérdidas van a ser importantes”: las inundaciones también impactan en Chaco por las lluvias y el desborde de los ríos

En el noroeste de Chaco, las fuertes lluvias de los últimos 10 días, que llegaron a dejar acumulados de hasta 500 mm, y el desborde de los ríos Bermejo y Bermejito, dejaron un complejo y extenso panorama de inundaciones y/o anegamientos que impactan en las múltiples producciones agropecuarias que se desarrollan en la zona.

Los departamentos afectados son el de General Güemes y Maipú y, en menor medida, el de Libertador General San Martín.

En esta amplia zona (entre Güemes y Maipú hay más de 28.000 km2) se produjeron dos fenómenos diferentes, pero relacionados entre sí: en el norte, en la región del “Impenetrable”, fueron los desbordes de los ríos Bermejo y Bermejito los que produjeron las inundaciones, afectando a comunidades aborígenes y criollas, e impactando de lleno en la ganadería bovina y caprina y en la apicultura, principal actividad de la zona.

Por otro lado, más hacia el centro-norte, en las localidades de Juan José Castelli, Tres Isletas y alrededores, fueron las lluvias que se dieron de manera casi ininterrumpida por 10 días las que ocasionaron el desastre, dejando a la cabecera de Güemes bajo el agua e impactando de lleno en la producción de algodón (se encuentra en plena cosecha), soja, hortícola y la ganadería vacuna.

Si bien todavía no hay una estimación certera de cuántas hectáreas están inundadas y ni de cuánto son las pérdidas, ya que recién ayer pararon las lluvias y se están haciendo los relevamientos correspondientes, en el gobierno de Chaco entienden que serán “importantes”.

En diálogo con Clarín Rural, el ministro de Producción de la provincia norteña, Oscar Pablo Dudik, explicó que “el desborde de los ríos Bermejo y el Bermejito, provoca aislamiento en muchas comunidades del Impenetrable, criollos y aborígenes. Esa es una región producción bovina, caprina y apícola, una “actividad totalmente orgánica, certificada, que es nuestro fuerte en esa zona”.

“Otra es la situación de lluvia muy puntual en el centro norte de la provincia del Chaco, con Castelli, Tres Isletas y Miraflores principalmente. Esa es una zona agrícola-ganadera. Ahí tenemos una importante cantidad de hectáreas de algodón, de soja y mucha producción hortícola. Allí se dieron más de 500 milímetros de lluvia en la última semana”, graficó Dubik.

En este último punto, Dubik remarcó que la región “está en plena cosecha de algodón. Hoy estaremos en un 50-60% de recolección y Castelli es una de las zonas que más algodón ha sembrado. Esto baja la calidad de la fibra y también afecta la producción de soja en la zona”.

En cuanto a la ganadería, “ahora hay una paralización del movimiento de animales. Además, se suspendieron todos los remates que estaban previstos en los últimos 15 días y se están reprogramando justamente porque no hay posibilidad de movimiento de hacienda”.

Por su parte, la subsecretaria de Ganadería y Producción Animal, Mariela Kasko, subrayó que desde la gobernación y el Ministerio de Producción se está trabajando “con los delegados de la cartera para constituir una Comisión de Emergencia para declaratoria de la misma en zonas afectadas. La situación allí es muy compleja y complicada, tanto en ganadería como en agricultura”.

“Se está trabajando fuerte en materia veterinaria para prevenir, lo más que se pueda, problemas sanitarios por el agua. Se asiste desde el Ministerio con forraje y alimento a zonas muy complicadas. Además, en el contexto sociocultural de la zona, se trabaja con los lugareños en permanente asistencia y acompañamiento”, dijo Kasko.

Para el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa (Chafor), Daniel Fontana, la provincia “hoy está en la misma situación que el norte de Santa Fe. De hecho, el Senasa salió a flexibilizar la campaña antiaftosa. hay muchas zonas en donde no se pudo terminar, y con suerte se vacunó al 50%´de los animales”.

“Va a estar muy complicado en estas partes, más allá de los daños económicos y los problemas para acceder a los campos. Ni hablar de la situación grave en la que está la agricultura, con problemas en soja y algodón”, completó Fontana.

Por último, Leoncio Maza, integrante de la Sociedad Rural Ganadera de Fuerte Esperanza, en el noroeste de la provincia, comentó que en su localidad y en las jurisdicciones de Comandancias Frías, El Sauzalito y Misión Nueva Pompeya “los daños ocasionados por las inundaciones fueron en la ganadería”.

“Mientras no bajen las aguas es imposible calcular las pérdidas económicas sufridas por cada familia. Hay parajes donde las familias rurales perdieron sus viviendas por el avance del agua que casi los tapo literalmente”, finalizó Maza.

Clarín – Juan Manuel Colombo