De manera que para el productor tampoco es sencillo decidir tomar posición respecto del insumo en este momento. La recomendación hasta ayer era esperar, a menos que por una cuestión puntual fuera necesario fertilizar, caso verdeos o pasturas.
La escalada de precios de los fertilizantes
Para mensurar el impacto de la guerra en el Golfo podemos tomar el dato de Armaiti Group, especializado en los negocios de fertilizantes en esa región: del 26 de febrero, previo al inicio del conflicto, al 18 de marzo, la urea FOB de Medio Oriente pasó de 481 a 755 dólares por tonelada; es decir una suba del 57 por ciento.
Pero desde este 18 de marzo las cosas están cambiando. Los bombardeos a las plantas de gas tanto en Irán como en Qatar empiezan a llevar la situación a algo más estructural que coyuntural, dado que se daña la capacidad de producir urea, cuyo su principal insumo es precisamente el gas.
Es decir, ahora ya no solo se trata de que se reabra la circulación por el estrecho de Ormuz, sino que la capacidad de producir urea no se vea afectada. Sin la urea de Irán y de los países del Golfo, la disponibilidad mensual a nivel global que era de unos 3,7 millones de toneladas en marzo de 2025, se reduce a unos 2 millones en el presente.
A esta situación se le suma la decisión del gobierno chino de suspender nuevas exportaciones de urea y mezclas de nitrógeno y potasio.
Si bien es necesario evaluar la magnitud de los daños a las plantas de gas, hoy la situación avanza a un problema de disponibilidad a nivel global.
Brasil, por caso, está peor parado: no produce urea e importa unos siete millones de toneladas anuales. La presión sobre los países productores no afectados por la guerra será tremenda si la situación se agrava.
De manera que:
- Todavía tenemos una ventana hasta fin de marzo para tomar decisiones.
- No deberíamos tener problemas de disponibilidad de urea para la fina.
- La situación de precios altos tiende a tornarse más estructural.
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