Sin embargo, las cosechas de maíz y sorgo evidenciaron los mayores ajustes positivos en sus estimaciones de producción, junto a una disminución de 3 y 6 puntos porcentuales, respectivamente, en la superficie destinada a forraje.
Estos dos casos ayudan a revertir la “emergencia” que se había entablado semanas atrás, cuando se evaluaba destinar a forraje lotes que, originalmente, estaban sembrados para granos.
Siguiendo el recorrido, la soja y el maní aún se encuentran en periodo crítico por lo que la suba o baja del rendimiento total de la provincia dependerán de la evolución climática en las próximas semanas.
Grano por grano
Con una cosecha ya terminada de trigo y una producción récord de la misma, la campaña de este año cerró en 6,066 millones de toneladas, en comparación con los 2,676 millones de toneladas que el ciclo anterior. Un aumento significativo del 126%.
Otro de los puntos fuertes está en el maíz donde la estimación aumentó un 10%, con una producción de 19,837 millones de toneladas. En comparación con el mes pasado que fue de 17,889 millones de toneladas.
En cuanto a la soja, la producción aumentó un 5,2% donde en el mes de marzo se calculó 12,520 millones de toneladas y en febrero se habían estimado 11,874 millones de toneladas.
Para el maní el aumento de las estimaciones llego a un 9%, con una producción de 608.700 toneladas en comparación con las 549.600 toneladas que se habían calculado en febrero.
Sin embargo, en comparación interanual, es el que más lejos está de recuperarse con una pérdida del 31%.
Por otro lado, el sorgo consiguió una producción de 412.400 toneladas, comparadas con las 347.300 toneladas proyectadas el mes pasado, aumentó un 16%.
El único grano que sufrió una caída fue el girasol, paso de una estimación de 583.700 toneladas en febrero a 554.800 toneladas en marzo, es decir que sufrió una caída del 5%.
La Voz del Interior