Carbap también alertó que “tampoco existe una justificación económica clara para el cambio propuesto”. Agregó: “Cada fundación, ente o veterinario particular tiene su propia estructura de costos. En algunos casos, las entidades rurales pueden absorber gastos como electricidad, administración o alquiler, lo que permite ofrecer un costo menor por dosis aplicada. En otros casos, esas estructuras deben financiarse íntegramente con la actividad, lo que naturalmente se refleja en el precio final".
En este contexto, para la entidad, “para quienes sostienen que el precio de la vacuna es la única variable relevante, cabe recordar que actualmente el costo de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando históricamente equivalía aproximadamente a un kilo”.
Medida
Y alertó que en la medida “no se establece quién será responsable de garantizar que la vacunación se realice en tiempo y forma, quién controlará su cumplimiento ni quién asegurará la cobertura en los establecimientos de menor escala”.
Por su parte, en su cuenta de X la Sociedad Rural Argentina (SRA), apuntó: “Teniendo en cuenta que es muy importante la sanidad animal como un eslabón estratégico para la producción y las exportaciones del país, destacamos la Resolución del @SenasaAR que habilita a los productores a elegir libremente al veterinario que vacunará su rodeo contra la fiebre aftosa y brucelosis. Se trata de un avance importante para lograr una mayor eficiencia del sector. Consideramos imprescindible seguir dialogando con el sector público para la instrumentación de la medida, y que se garantice la preservación de la trazabilidad del sistema sanitario de la Argentina".
La Nación