En el sector del transporte la evaluación inicial es positiva. Bruno Mari, gerente de la Asociación de Transporte de Cargas de Rosario, sostuvo que el esquema actual ya no es sostenible. “Para nosotros es algo positivo. Entendemos que todos los cambios generan una cierta resistencia, pero al formato en el cual venimos es imposible”, afirmó. “Todas nuestras zonas están saturadas de camiones en época de cosecha gruesa. Siempre en los cambios va a haber mayores afectados y más beneficiados”, agregó.
Mari explicó que el nuevo sistema permitirá que el camión tenga mayor previsibilidad. “El transportista va a salir de su destino con un turno asignado. Sabe que ese día, a esa hora, tiene que presentarse a descargar”, señaló. También destacó que se conformó una mesa de trabajo provincial para ir corrigiendo desvíos durante la implementación. “Empieza a regir a partir del 16 de marzo y seguramente se va a ir ajustando sobre la marcha”, indicó.
Fernando Turín, gerente de Agroentregas, remarcó que se trata de una experiencia inédita y señaló que no hay antecedentes concretos sobre los cuales medir su eficacia. Recordó que el sistema fue anunciado hace algunos meses y ahora entrará en fase de implementación, lo que abre una etapa de prueba en plena campaña. Planteó, además, dudas sobre el control efectivo del esquema. A su juicio, todo sistema que depende de la fiscalización termina enfrentando dificultades en la práctica. Sostuvo que todavía no está claro de qué manera se verificará el cumplimiento de los horarios asignados.
Turín advirtió que, si los camiones deben esperar fuera del radio de control, la congestión podría trasladarse a otros puntos alejados de los puertos. En ese contexto, indicó que hay muchos interrogantes abiertos y que, si bien fuera de la cosecha el sistema podría funcionar con mayor previsibilidad, en plena campaña tiene dudas sobre su desempeño.
De todos modos, aclaró que, pese a la “incertidumbre”, el sector está dispuesto a darle margen a la iniciativa: “Vamos a dar unas chances en que todo resulte para mejor”.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro Exportador de Cereales (CEC), señaló que las entidades participaron activamente del proceso y acompañaron el anuncio. Indicó que la iniciativa forma parte de una política provincial más amplia vinculada a infraestructura portuaria y accesos y explicó que el objetivo es avanzar de manera progresiva hacia la plena implementación del cupo horario.
“Vamos a trabajar para que se vaya implementando de manera progresiva y que no genere ningún inconveniente para transportistas, productores, acopiadores y terminales”, sostuvo. La meta, según explicó, es consolidar durante este año el pasaje definitivo del cupo diario al horario.
Desde la Federación de Acopiadores también acompañaron la iniciativa. Su presidente, Fernando Rivara, señaló que consideran necesario avanzar en medidas que ayuden a ordenar el tránsito en el Gran Rosario y precisó que evaluarán el funcionamiento del sistema a medida que avance la implementación. No obstante, lamentó que la entidad no haya sido convocada a la instancia previa de presentación y discusión. Indicó que se enteraron del anuncio una vez finalizada la reunión virtual y consideró que, como actores centrales en la generación de carga, deberían haber participado del intercambio. “Apoyamos cualquier cosa que sirva para coordinar y organizar el tránsito en el Gran Rosario”, concluyó.
La Nación – Pilar Vazquez