Lunes, 20 Abril 2020 02:27

Coronavirus en Argentina: las restricciones para ingresar a San Luis complica a los productores de maní

Los productores maniseros se encuentran en pleno arrancado del cultivo, una instancia previa a la cosecha para que se seque el cultivo y tienen inconvenientes por el coronavirus como en muchos sectores.

“Ya están todos los protocolos de seguridad armados. Se capacitó al personal y se conformaron equipos de trabajo que atienden roles definidos en caso de una emergencia. Se redujo el personal en los turnos. Esto impacta en la productividad pero estamos protegidos al máximo de una potencial infección”, señaló Eduardo Nervi, presidente de la Cámara del Maní.

Una particularidad es que el 85% a 90% de la producción de maní se hace en Córdoba, y el resto en La Pampa y San Luis. Y según Nervi, en este momento es una ventaja que se concentre la producción y las plantas de procesamiento en la provincia cordobesa porque hay problemas en el ingreso a San Luis ya que éste último no sigue el protocolo de circulación a nivel nacional a partir de las instrucciones de su gobernador, Alberto Rodríguez Saá.

“No sabemos qué hacer con esta situación. No dejan entrar a los productores de Córdoba a cosechar. Innecesariamente estamos generando pérdidas millonarias. Más allá de la pérdida de las empresas, son divisas que no van a entrar al país”, reflexionó indicando que el sector genera alrededor de U$S 700 millones al año.

Según explicó, la cosecha de maní no se puede resolver con un contratista local (de San Luis) como se podría hacer con otro cultivo, por ejemplo, con soja, porque los maniseros necesitan de equipamiento especial.

"En un inicio también hubo inconvenientes con La Pampa pero luego de un diálogo interprovincial se puso en orden", agregó.

El 85% de la producción de maní se exporta y empieza a preocupar la cadena de pagos. Según contó, hubo un pico de demanda a nivel mundial en marzo, pero ahora la Unión Europea, el principal cliente de Argentina, contrajo el consumo. “Vamos a tener que sentarnos a renegociar con los clientes” avisó.

“La particularidad del sector es que se vende a 12 meses por lo que las ventas ya están hechas. Lo que va a pasar ahora es cómo nos vamos a ordenar. Tenemos miedo en septiembre que se rompa la cadena de pago internacional”, sostuvo.

Clarín