
En la principal zona productiva del país también se siente el impacto. Cristian Russo, jefe de Estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), dijo que “ya empieza a estar muy atrasada la siembra de soja de primera y también se nos está escapando la ventana óptima de siembra, que es justamente hasta el 20 de noviembre, y está faltando un millón de hectáreas por hacer”. La situación corresponde a la región agrícola núcleo, que abarca el sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y el sudeste de Córdoba.
Los datos del nuevo informe de la BCR confirmaron ese diagnóstico: la soja de primera en la región núcleo avanzó al 70%, con un retraso significativo respecto de los ritmos habituales. Son 25 puntos porcentuales menos que el año pasado y 18 por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. Con la ventana óptima casi agotada, aún quedan por implantarse cerca de un millón de hectáreas, mientras las lluvias siguen frenando las labores. La BCR apuntó que las precipitaciones del último fin de semana volvieron a interrumpir la actividad justo cuando se necesita encadenar varios días de estabilidad.
Russo señaló que la recurrencia de lluvias impide contar con la ventana mínima de estabilidad que necesita el cultivo para emerger, en el caso de los lotes ya sembrados. “Estamos hablando de que cada tres o cuatro días está lloviendo. Se necesitan al menos siete días para que el lote emerja y, en el medio, te agarra una lluvia”, explicó. Según indicó, esa dinámica provoca “el famoso problema del planchado en los suelos”, que deja dudas sobre la correcta emergencia de los lotes sembrados antes de cada nuevo frente.
El impacto se ve en gran parte toda la región productiva del norte bonaerense. En San Pedro, el avance de siembra no supera el 15%; hacia el sur de Junín, hablan de fuertes demoras y el frente de tormenta de estas horas jueves podría dejar unas 600.000 hectáreas al borde de salir de la ventana de máximos rendimientos.
Russo dijo que ya hay lotes comprometidos. “Hubo problemas y lotes que se van a tener que resembrar. Y, de vuelta, tenemos una semana en la que tuvimos una lluvia muy importante el fin de semana y hoy ya estamos en la previa de otra”, apuntó. Por eso, tanto él como los técnicos en campo remarcaron que necesitan varios días seguidos de buen tiempo para poder terminar. “Esa ventana de buen tiempo, que es tan importante para la cosecha de trigo y para poder terminar de una vez la soja, ojalá se dé a partir de la próxima semana. Pero, mientras tanto, se viene otra vez el agua”, agregó.
La Nación – Pilar Vazquez