Para el Secretario, hay que “entender de dónde venimos” y que eso son “años de desorden, de desinversión, donde no importaba la infraestructura, sino hacer un contrato para que la plata fuera a no sé dónde pero no a las obras”.
Ahora, aseguró que el objetivo es “hacer las cosas bien”, aunque lleven más tiempo, pero que de igual manera ya se está avanzando en aspectos claves como las licitaciones para el mejoramiento y el mantenimiento de rutas y de la hidrovía.
La clave, que reiteró en varias oportunidades, es que todas las medidas de Gobierno se hacen en función del equilibrio fiscal, y consideró que tiene lógica para explicar el “éxito” que suele mencionarse sobre otros países de la región.
“Brasil, Uruguay y Paraguay se manejan hace años en un marco de equilibrio fiscal, sin grandes problemas cambiarios y monetarios, y ese marco estable es lo que hizo que en 20 años duplicaran o triplicaran su producción”, opinó Iraeta.
Y continuó: “Eso es lo que estamos ordenando en argentina, es el camino que elegimos, y la velocidad para lograr las reformas dependerá de las inversiones que se logren y la convicción que tengamos de que va a funcionar. Pero ya está ocurriendo, y al galope”.
El debate por las retenciones
En este contexto, al ingresar de manera más profunda a la discusión con relación a la presión impositiva y las retenciones, Iraeta insistió en que el Gobierno está empezando a transitar el camino de lograr una reforma, que tiene como objetivo agrandar la torta de la cantidad de aportantes al sistema, para que la contribución sea “más pareja, en proporción de cada sector, y más racional”.
Pero insistió en que el camino es complejo, porque todo esto tiene que salir por ley.
“A las retenciones el Gobierno ha dicho que las va a bajar y lo está haciendo, con responsabilidad”, indicó, y confió en que esa “prolijidad” que se intenta desde la Nación pueda derramar hacia las provincias y los municipios, un aspecto clave teniendo en cuenta que “hay lugares donde la carga impositiva provincial está igual o arriba de la nacional”.
“Ya hay gobernadores que empiezan a entender que el equilibrio fiscal es algo intocable y se alinean, y también hay intendentes que son prolijos, que tienen sus caminos bien cuidados, que son los menos, sí, pero no hay que generalizar. Esos municipios muestran que se puede hacer las cosas bien si las quieren hacer”, evaluó Iraeta.
Y cerró con optimismo: “Todo empieza a fluir, en un marco de normalidad, el problema es que estábamos organizados mal, pésimo. Ahora uno ve la línea donde va la cosa pública respecto al agro y es el camino correcto”.
Infocampo – Favio Ré