
El trigo argentino es actualmente el más barato del mundo porque necesita ganar competitividad para poder concretar embarques en mercados africanos y asiáticos, donde operan con mayor comodidad logístico los gigantes que dominan el negocio de la exportación de cereal a granel (Rusia, Ucrania y la Unión Europea).
A esa circunstancia de mercado se le suma el hecho de que la campaña argentina de trigo 2025/26 comienza con un stock inicial enorme, estimado en 5,3 millones de toneladas por el equipo técnico de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Si se tiene en cuenta que, tal como está ocurriendo en el NEA y norte de Santa Fe, los rendimientos en el norte de la zona pampeana también serían extraordinarios, entonces es probable que en esa región los productores opten por vender en el disponible un gran volumen en cosecha, de manera tal de compensar los bajos precios con la alta producción obtenida (que en muchos casos supera la proyección más optimista).
Mientras que en el norte de la zona pampeana el trigo es usualmente considerado como un cultivo generador de liquidez inmediata –ya que el foco está puesto en la soja de segunda–, no sucede lo mismo en el sur de la zona pampeana, donde los productores ponen especial esmero en lograr partidas con calidad panadera y, por lo tanto, apuestan por obtener precios diferenciales al momento de comercializar el cereal.
Valor Soja