En ese sentido, Idígoras destacó la sintonía con la visión oficial de un Mercosur activo y una búsqueda de mercados, como el reciente viaje del subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe, a China. Advirtió que esto ocurre “en un contexto de guerra comercial mundial donde los países se cierran más que se abren”. Recordó que el sector de legumbres, por ejemplo, no tiene retenciones, y que está apostando a una negociación internacional agresiva en muchos mercados.
Frente a este desafío, el presidente del CAA insistió en que la apertura comercial debe dejar de ser una discusión cíclica. “Desde el Consejo Agroindustrial auspiciamos esta estrategia y quisiéramos que se convierta en una política de Estado, para que en la Argentina no se discutan más estos temas”, sentenció, rechazando la idea de “vivir con lo nuestro”.
Delineó tres pilares que el CAA considera claves para el desarrollo. El primero de ellos, señaló, es el federalismo: “No hay que mirar la agricultura argentina únicamente en la región núcleo; hay que mirar la agricultura y la industria en todas las provincias, con sus capacidades reales”. Segundo, la innovación. En este punto, fue específico sobre las demandas del sector de legumbres, que “necesita mejoras genéticas rápidas para seguir creciendo”. Para ello, Idígoras subrayó la urgencia de una nueva Ley de Semillas que brinde “un marco de mayor certidumbre”.
Tercero, enumeró, es la sustentabilidad: “El mundo ya no solo pide calidad y buen precio, sino también calidad ambiental y social”.
El punto más álgido de su análisis fue el reclamo de un paquete de leyes para el sector. “La Argentina tiene al sector más activo de su economía sin una ley de inversiones”, apuntó Idígoras. Explicó que la Ley de Inversiones Agroindustriales, que buscaba el CAA y que derivó en el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), es la herramienta “clave para impulsar el desarrollo federal”. Aclaró que “no implica subsidios”, sino incentivos fiscales como devolución de IVA y amortización acelerada para inversiones a partir de 150.000 dólares.
Enumeró que el CAA impulsa la Ley de Seguros Agropecuarios, para proteger a los productores frente a un cambio climático que ya es una realidad. “La mayoría no cuenta hoy con ningún tipo de seguro”, alertó.
Además, habló de una nueva Ley de Biocombustibles. Criticó que la ley vigente es “muy restrictiva” y pidió un marco que permita desarrollar biocombustibles “económicamente viables y competitivos”. Sumó a esto la Ley de Aplicaciones Fitosanitarias, que tenga un marco de presupuestos mínimos para “establecer criterios técnicos uniformes” que eviten regulaciones “arbitrarias” de municipios sin conocimiento científico.
A pesar de deudas que tiene el Gobierno con el agro, Idígoras cerró con optimismo: “Estoy convencido de que en los próximos meses tendremos una enorme oportunidad legislativa para que, finalmente, la Argentina cuente con una legislación moderna”.
La Nación – Belkis Martínez