“Creo que tenemos un marco muy exitoso para que los líderes discutan el jueves”, dijo Bessent a periodistas después de que él y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, se reunieron con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el principal negociador comercial, Li Chenggang, en su quinta ronda de conversaciones en persona desde mayo.
Bessent dijo que la tregua arancelaria con China se extenderá después del vencimiento del 10 de noviembre y que China reactivará las compras sustanciales de soja de Estados Unidos después de no haber comprado en septiembre.
Los agricultores de soja estadounidenses “se sentirán muy bien con lo que está pasando tanto para esta temporada como para las próximas durante varios años” una vez que se anuncien los términos del acuerdo, dijo Bessent al programa “This Week” de la ABC.
Greer declaró al programa “Fox News Sunday” que ambas partes acordaron poner en pausa algunas acciones punitivas y encontraron “un camino a seguir en el que podemos tener más acceso a tierras raras de China, podemos intentar equilibrar nuestro déficit comercial con las ventas de Estados Unidos”.
“La postura de Estados Unidos ha sido dura, mientras que China se ha mostrado firme en la defensa de sus propios intereses y derechos”, dijo Li.
“Hemos mantenido consultas muy intensas e intercambios constructivos para explorar soluciones y acuerdos que aborden estas preocupaciones”, agregó.
Trump llegó ayer a Malasia para asistir a una cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), su primera parada en una gira asiática de cinco días que se espera culmine con un cara a cara con Xi en Corea del Sur el 30 de octubre.
Tras las conversaciones, Trump se mostró muy positivo: “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con China”.
Ambas partes buscan evitar una escalada de su guerra comercial después de que Trump amenazó con nuevos aranceles del 100% sobre productos chinos y otras restricciones comerciales a partir del 1 de noviembre, en represalia por más controles a la exportación de imanes de tierras raras y minerales de China.
El Ministerio de Comercio de China emitió el 9 de octubre extensas regulaciones de exportación que detuvieron de inmediato cualquier transferencia de tecnología necesaria para procesar tierras raras fuera de China.
Los metales de tierras raras son esenciales para una amplia gama de manufacturas avanzadas, incluyendo la producción de automóviles, semiconductores, drones, robots industriales y turbinas eólicas marinas, así como misiles, aviones de combate, tanques y otros equipos militares.
China produce el 90% de las tierras raras refinadas y los imanes de tierras raras del mundo, y hasta el 100% de algunos tipos de tierras raras que son particularmente necesarios para las tecnologías y aplicaciones militares más avanzadas.
El Ministerio de Comercio de China ha restringido severamente las exportaciones de tierras raras e imanes de tierras raras a países de todo el mundo desde el 4 de abril.
El 9 de octubre ordenó nuevos controles a las exportaciones, que entrarán en vigor el 8 de noviembre y el 1° de diciembre.
Estas normas limitarían los envíos transfronterizos de productos que contengan imanes de tierras raras chinos.
También limitarían las exportaciones de equipos para la fabricación de baterías para coches eléctricos, otro sector en el que China intenta preservar su liderazgo tecnológico mundial.
Las nuevas regulaciones también limitarían las exportaciones de equipos importantes, como sierras de diamante, necesarios para la fabricación de semiconductores y paneles solares.
Trump amenazó con imponer aranceles del 100 % a los productos procedentes de China si Pekín sigue adelante con los controles a las exportaciones.
La Nación