“Tuvimos que sacar toda la hacienda. Solo se salvó la casa que está en una lomada. Eso nos significó tener que pagar un alquiler que, si bien bajó porque todos los campos tienen mucha agua, implica un gasto adicional en un año de fuertes pérdidas económicas” contó la ganadera a Bichos de Campo.
No sólo no cuenta con las pasturas que tenía previstas en su establecimiento, sino que tiene hacer malabares para mover a los animales de un potrero a otro en el campo alquilado. Además, debe hacer desembolsos importantes en rollos y forraje para darle de comer a la hacienda.
“Hoy lo que nos preocupa es que las vacas sobrevivan, vamos a tener fuertes pérdidas productivas, se están perdiendo animales y los terneros nacen en malas condiciones” agregó.
La productora tenía este año la posibilidad de hace una nueva expansión de su empresa, pero ante esta situación decidió irse a producir a La Pampa donde la productividad es más baja, pero también lo es el riesgo climático.
En cuanto a la situación de la agricultura en Carlos Casares, la flamante ruralista destacó: “La cosecha gruesa se vio afectada en calidad y en muchas zonas no se pudo trillar; luego no se pudo sembrar el trigo y ahora no se va a poder sembrar el maíz y la soja. Encima recuperar el suelo va a llevar unos años”.
Erica Moro resaltó que, si bien hay obras que no se hicieron en los últimos años, están buscando trabajar en forma conjunta con las autoridades municipales y también intentando tender puentes con provincia y nación para que les envíen fondos para paliar la situación y realizar los trabajos necesarios y pendientes en materia de infraestructura.
Bichos de Campo – Lucas Torsiglieri