Desde hace 15 meses consecutivos el sector señala que los precios se actualizan por debajo de los costos. En algunos meses la brecha se achicó, pero nunca llegó a cubrir los gastos totales de producción. “El gobierno nacional, a través de la Secretaría de Energía, está literalmente matando a la industria del biodiésel. Nos obligan a vender por debajo del costo. Hoy nos pasa a nosotros, mañana le puede pasar a otro sector”, cuestionó el dirigente.
Por resolución, el corte del biodiésel en el gasoil es del 7,5%. En noviembre del año pasado se mezcló un 4%. En febrero se ubicó en el 6%, en marzo en 5,9% y en abril 6,6%, dijeron en el sector empresario. “La actualización del precio se hizo todos los meses, ininterrumpidamente, pero siempre se hizo por debajo de los costos de producción. Algunos se acercaron al porcentaje, pero en algunos meses cuando el porcentaje es menor cae la entrega”, puntualizó.
Las cámaras que agrupan a las productoras —Cepreb, la Cámara Santafesina de Energías Renovables (Casfer) y la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados (Capba)— se reunieron hace dos semanas con Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería. “Dijeron que entendían los números, que eran ciertos y que el Gobierno no se basaba en la ley de biocombustibles para definir el precio, ni se basaba en la racionalidad, sino en las necesidades del programa macroeconómico. Esta es combatir la inflación y por eso no se hace una actualización de precios porque se espera la ley”, dijo.
En rigor, señaló que les hicieron hincapié en las prioridades del programa macroeconómico, en particular la lucha contra la inflación. “Existe un mecanismo legal para fijar precios, pero el Poder Ejecutivo dice que no lo va a respetar porque tiene otras prioridades. Nosotros tenemos un programa macroeconómico y la regulación de los precios se va a ir dando paso a paso”, relató que les dijeron.
La suba de los costos también agravó el escenario: el aceite de soja, principal insumo del biodiésel, aumentó tras la baja de las retenciones al grano. “No es lo mismo comprar aceite cuando el dólar estaba a $500 que cuando está a $1550”, dijo Martelli. El metanol, segundo componente clave, también cotiza en dólares, por ende, la situación es similar.
“Es el Estado argentino obligando a las empresas a trabajar y vender a pérdida. Hoy le pasa a unos, mañana le puede pasar a otros. Después el Gobierno anda pidiendo inversiones y no es capaz de cuidar a los que ya invirtieron. ¿Quién va a venir a invertir así? Están mandando a la quiebra a una industria que tiene 20 años en la Argentina”, precisó.
El directivo aclaró que por ahora no hubo despidos ni suspensiones, pero las empresas advierten que la situación es insostenible. “Si el Gobierno insiste en obligarnos a trabajar a pérdida, esto va a terminar en suspensiones y después en despidos”, concluyó.
LA NACION consultó en el Ministerio de Economía para conocer una opinión sobre lo advertido por Cepreb, pero hasta el momento no tuvo respuestas.
La Nación – Belkis Martínez