¿A dónde está el dinero para las obras?
El encuentro, que contó con la presencia del presidente del presidente del Consejo Asesor del Salado, Alberto Larrañaga; el titular de la entidad anfitriona, Alejandro Sciarretta; y el dirigente de CARBAP, Sebastián Sofía, fue el primero de una serie que continuará en con citas ya programadas en General Villegas, Junín, Ernestina, Navarro y otras localidades a confirmar a la brevedad, de acuerdo con las propuestas que se van recibiendo.
Vale recordar que el Consejo del Salado está integrado por las cuatro entidades de la Mesa de Enlace –Carbap en representación de CRA y luego Coninagro, la Federación Agraria y la Sociedad Rural–, y también por la Unión Industrial Argentina (UIA).
El reclamo principal actual es la reactivación inmediata del Tramo IV.2, de sólo 30 km, ubicado entre Roque Pérez y la localidad de Ernestina, considerado un verdadero cuello de botella en medio de los más de 400 kilómetros ya dragados del río.
Lo que cuestionan desde el Consejo es puntualmente que estas obras no avancen cuando el dinero para realizarlas está disponible, pero está dentro del fideicomiso haciendo un negocio financiero.
“El Fondo Hídrico Nacional, creado en su momento para atender los requerimientos del Plan Maestro, acumula más de 175 mil millones de pesos en colocaciones financieras en el Banco Nación y las obras se paralizan por deudas que no llegan al 20 por ciento de esa cifra. Esto no resiste el menor análisis, es inexplicable e inaceptable”, afirmó Larrañaga, titular del Consejo Asesor y Coordinador de la Comisión de Aguas de CARBAP.
“Ese tramo está a cargo de la Nación. Ahora estamos otra vez en medio de una crecida del río, y en ese cuello de botella está la gente como rehén de algo inconcebible, que solo requiere decisión política y de ninguna manera amenaza el equilibrio fiscal, porque los recursos están disponibles, durmiendo la siesta en el Banco Nación, que es el depositario de los fondos del fideicomiso”, añadió.
Además, en nombre del Consejo Asesor, reclamó “asegurar la continuidad del Plan Maestro, que incluye también las obras complementarias, que no son secundarias, sino prioritarias, para llegar como las ramas de un árbol a los rincones de la cuenca y darle así sentido integral al proyecto”.
“Por eso no podemos admitir más dilaciones. Van más de 20 años de ejecución y si seguimos a este paso van a demorar 50, mientras la gente no puede seguir esperando más”, enfatizó.
Al término de la exposición de Larrañaga, que realizó una reseña del Plan Maestro hasta su actualidad, incluidas las mencionadas cuestiones financieras del mismo, distintos oradores concluyeron en la necesidad de apoyar los reclamos de Carbap y demás entidades integrantes del Consejo Asesor, en demanda del avance sin pausas de las obras del Salado.
Estos datos se conocen luego de que también la Sociedad Rural Argentina (SRA), por otro lado, organizara una reunión en 9 de Julio, para hablar sobre las inundaciones y su impacto, y reclamar por las obras frenadas.
Allí, productores pudieron plantearle sus problemas cara a cara al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta.
Entre otros aspectos, le reclamaron “ordenar el desorden” que hay con el manejo de aguas en la Cuenca.
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