Para el agro, este escenario tiene doble impacto. Por un lado, la liberación parcial del cepo cambiario mejora precios relativos para eslabones como fletes, contratistas y servicios. Por otro lado, la apreciación cambiaria que encareció los costos en pesos comienza a revertirse: “En los últimos dos meses y los próximos seis vemos que los costos se abaratan en dólares. El costo financiero seguirá alto y afectará la operatoria, pero el impacto general para la cadena del maíz es de neutro a positivo”, señaló Miazzo.
Rentabilidad del cultivo
En el plano productivo, Raúl Paillot, gerente Comercial de NK Semillas, fue contundente: “Sin duda, el maíz es rentable”. Con cifras concretas, precisó que en la zona núcleo se necesitan 8.600 kilos por hectárea para cubrir costos, mientras que en el norte de Córdoba alcanza con 6.200 kilos. Además, destacó que la campaña arranca con perfiles hídricos recargados en las principales zonas productivas, lo que habilita planteos de alto potencial de rinde.
Paillot remarcó que la clave pasa por administrar los recursos con precisión: “La ecuación en costos marca que un productor debe ser lo más fino posible para hacer valer sus inversiones. Hay que destinar fondos a lo que más resultados da, como la genética y la fertilización. Son factores decisivos para alcanzar la máxima productividad”.
Financiamiento para acompañar la inversión
El último tramo del panel estuvo a cargo de Alejandro Lainatti, responsable comercial de la Gerencia Zonal Rosario del Banco Nación. Presentó las líneas crediticias disponibles para productores de maíz y subrayó que la entidad financia hasta el 100% de la inversión, aplicando sistema de amortización alemán.
Según explicó, este mecanismo permite ordenar los pagos y sostener el flujo financiero del productor: “Acompañamos con créditos diseñados para que el productor pueda adoptar tecnología, mejorar su productividad y encarar planteos más eficientes”, afirmó.
La combinación de factores macroeconómicos más favorables, costos en baja medidos en dólares, alta disponibilidad hídrica inicial y líneas de financiamiento específicas llevaron a los tres panelistas a coincidir: hoy el maíz sigue siendo un cultivo rentable, siempre que se administren con precisión los recursos y se apueste a la tecnología adecuada.
La Capital