Siembra con propiedad intelectual
“Los resultados de Sembrá Evolución entusiasman no solo a la industria y a los productores, sino también a nuevos actores de la cadena”, indicó Munilla
De acuerdo con los datos de los semilleros, esos 3,8 millones de hectáreas mencionados ayudaron a que, sumando lo que es semilla fiscalizada, en el último ciclo el 42% de la soja se implantara con reconocimiento de la propiedad intelectual, “una cifra que no se alcanzaba desde 2018”.
“Los números hablan por sí solos: son 20.000 productores que ya están en el sistema. Creo que no tenemos dimensión de los logros que se han alcanzado en apenas cuatro años. Cuando la industria se alinea y la meta es clara, y la persona es el objetivo final, los resultados llegan solos”, añadió el representante de DONMARIO.
En tanto, se trata de un sistema que sigue ampliándose: durante el Congreso Aapresid se comunicó la incorporación del algodón y de la cebada.
Este anuncio se hizo a través de representantes de las principales empresas de ambas cadenas: Alejandro Fried, Gensus; y Juan Francisco Guiroy, de Cervecería y Maltería Quilmes).
Algodón con propiedad intelectual
Desde el lado del algodón, Fried destacó que Sembrá Evolución representa la posibilidad de dar un salto estructural: salir de una lógica sectorial para integrarse a un sistema multicutivo, compartido y articulado.
“Para Gensus, sumarnos a Sembrá Evolución es apostar al futuro. A un modelo donde podamos seguir invirtiendo en genética, desarrollando nuevas variedades y escalando tecnologías en regiones clave como el NOA, con una base operativa y comercial mucho más simple y previsible”, señaló.
Fried recordó que cuando Gensus se sumó a la cadena algodonera, hacía más de una década que no se lanzaban nuevas variedades de semillas ni se generaban eventos biotecnológicos.
También mencionó que, para poder avanzar en este aspecto, formularon un mecanismo propio de reconocimiento de la propiedad intelectual, y ahora con Sembrá Evolución consideran que se les hace más sencillo convencer a los productores
“Ustedes quieren hacer con algodón lo mismo que se hace con soja. Ah, dale, sí, nos dicen”, graficó Fried.
Cebada con propiedad intelectual
En el caso de la cebada, Guiroy planteó que para ellos integrarse a Sembrá Evolución abre la puerta a una estructura más flexible de abastecimiento, que puede facilitar el desarrollo local, generar más competencia y ofrecer más beneficios para el productor, sin perder trazabilidad ni eficiencia.
“Hoy Sembrá Evolución genera el espacio para otro modelo. Uno que mantenga la calidad y los estándares, pero que permita innovar, invertir y eficientizar más la cadena. A la cebada, como cultivo industrial, le puede venir muy bien esa apertura”, sostuvo.
En la actualidad, Cervecería y Maltería Quilmes tiene un modelo integrado en el que se contratan a productores para que siembren semillas con las variedades que la propia empresa selecciona en función de sus características y la pureza varietal, que garantiza la máxima calidad y el sabor esperado a la hora de confeccionar la malta y la cerveza como producto final.
Hasta ahora, el modelo de Quilmes implicaba un contrato cerrado entre la firma y el productor, que debía firmarse cada año, y ahora Guiroy planteó que Sembrá Evolución les permite eventualmente achicar el costo que paga el agricultor, debido a la posibilidad que ofrece este sistema de hacer uso propio, pagando regalías.
“Luego de evaluar el sistema, nos dimos cuenta rápidamente que está maduro y que permite cambiar paradigmas de nuestro negocio, sin perder los estándares que nos caracterizan”, precisó Guiroy.
No es menor que Cervecería y Maltería Quilmes se sume a este programa: aproximadamente 300.000 hectáreas de aproximadamente un millón que se implantan con cebada cervecera en Argentina, son a través de esta empresa.
Infocampo – Favio Ré