Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en la región agrícola núcleo, que es la principal del país, se espera una expansión del 17% en la superficie con maíz, a 1,9 millones de hectáreas. El cultivo había experimentado una reducción en el ciclo pasado debido al ataque de la plaga de la chicharrita que recortó unas 300.000 hectáreas. Con la confirmación de una merma en la alícuota y que esta no será transitoria podría haber una suba mayor en la superficie.
Para el maíz y el sorgo, que quedarán con un 9,5% de DEX versus el 12% que tenían, Maizar, que agrupa a la cadena de ambos cereales, destacó: “La baja de este tributo mejora la rentabilidad de los productores y libera recursos para invertir en nuevas tecnologías y mejorar la productividad. A su vez, esto impulsa el agregado de valor, fortalece las exportaciones y dinamiza las economías regionales con un potente efecto multiplicador. Esto genera más empleo, mayor demanda de insumos nacionales y un círculo virtuoso que fortalece toda la cadena: desde semillas, fertilizantes y maquinaria hasta logística, biotecnología y servicios profesionales”.
Vale recordar que el agro sigue siendo el principal aportante de divisas en el país. En el primer semestre de 2025, la Argentina exportó bienes en general por más de US$39.000 millones, según la BCR. Fue el segundo primer semestre en importancia de la historia, luego del registrado en 2022. Del total vendido al exterior las cadenas agroindustriales representaron el 57%. Se podría haber exportado más si los precios hubieran acompañado.
En este contexto, la analista de mercados de AZ-Group indicó sobre la medida oficial que no espera grandes cambios en los valores inmediatos del trigo, el maíz y la soja. En trigo el único anuncio fue que la alícuota actual del 9,5%, que iba a vencer el 31 de marzo próximo, quedará permanente.
En soja, en tanto, la expectativa previa al anuncio ya había hecho mejorar sus cotizaciones. “La mercadería disponible se está pagando 287 por tonelada y la paridad teórica con el nuevo nivel de retenciones más bajo, llevaría el valor a 282 dólares por tonelada, por debajo de lo que se estuvo ofertando en los últimos días”, explicó.
Respecto de la nueva cosecha, que ingresará en mayo de 2026, precisó: “Los compradores están ofreciendo 290 dólares por tonelada y la paridad con 26,5% de derechos de exportación daría 280 dólares”. En la consultora remarcaron que “no se prevén aumentos porque ya ocurrieron en los días previos a los anuncios”.
En cuanto al maíz, explicó que en el mercado disponible se paga hasta 180 dólares por tonelada y la paridad con 9,5% de retenciones daría 170 dólares. Había un sobreprecio en función de muchos barcos esperando para su carga.
El panorama descripto podría variar también según la actitud que tomen los productores. Eso es, si hay más ventas con la reducción de los DEX. La especialista contó que hay 30 millones de toneladas de granos sin comercializar entre maíz, soja y girasol. Una venta con menores retenciones le implicaría al Estado resignar ingresos por US$530 millones.
“Si como consecuencia de los anuncios, los productores argentinos salen a vender masivamente los granos que quedan en su poder, eso podría reflejarse en el mercado de Chicago”, advirtió.
En este marco, Néstor Roulet, productor, hizo cálculos que muestran que los números para producir soja en campos alquilados de la zona núcleo, la principal del país, siguen en terreno negativo. Con un DEX del 33%, con un rinde de 3500 kilos por hectárea se perdían US$90,62 por hectárea descontado el pago de impuestos. Esa cifra se acorta a 59,78 dólares por hectárea con una alícuota del 26%, pero igual sigue negativa. Según Roulet, antes el Estado, con el 33%, se llevaba de una hectárea US$467,41 entre los diferentes impuestos. Ahora pasará a US$376,67, siempre en terreno positivo.
La Nación – Fernando Bertello