¿Por qué este índice subió en los últimos meses? “Aún con el efecto de la baja temporal de Derechos de Exportación (DEX), la caída en los precios fue tal que genera un menor valor de la producción de los granos y, con ello, un mayor peso de los impuestos”, respondió Antonella Semadeni, investigadora de la Fundación.
En este marco, al mirar con lupa el panorama del trigo, el gran problema que detectaron en FADA fue que los precios de junio 2025 se encuentran muy por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Comparado con el promedio desde marzo 2020 a la actualidad, hoy el trigo está 20% por debajo. Si se contrasta con la medición anterior de FADA (marzo 2025) se ve una caída del precio del 6%. Y al analizarlo con relación a un año atrás, la baja es del 28,2%.
“Si los precios son menores, la renta del productor es menor, porque recibe menos dinero por los granos que vende, pero sigue pagando los mismos impuestos. Por eso el peso del Estado es mayor”, argumentó Semadeni.
Y completó: “Se necesitaría un precio local más cercano a los USD 220 por tonelada para mejorar el resultado, pero hoy está en USD 200 por tonelada”.
¿Qué pasará con el aumento de retenciones?
En lo que respecta al resto de los cultivos, el peso de los impuestos en soja es del 65,9%, en maíz del 53,4% y en girasol del 63,2%.
Pero estos valores aumentarán en apenas una semana, cuando después del 30 de junio finalice la rebaja temporal de retenciones.
“Se anunció que la reducción temporal de derechos de exportación sólo se prorroga para trigo. Con el retorno de las anteriores alícuotas de retenciones para los demás cultivos, los índices aumentarían a: el promedio nacional 67%, 70% en soja, 56% en maíz y 67% en girasol” graficó Pisani Claro.
En este marco, vale recordar que, de todos los impuestos que paga una hectárea agrícola, el 63,8% son nacionales no coparticipables; es decir, que no vuelven a las provincias.
En tanto, el 28,4% son nacionales coparticipables, 6,8% corresponde a los impuestos que cobran las provincias y un 1% son los municipales.
La presión impositiva al agro en las provincias
Otro aspecto importante a tener en cuenta es que la presión impositiva varía en función de cada provincia y los tributos locales que allí se cobran, además de los costos de producción de cada una: Córdoba registra un 64%; Buenos Aires, 59,7%; Santa Fe, 58,6%; La Pampa, 62%; Entre Ríos, 69,1%; y San Luis, 61,1%.
A modo de resumen:
En todas las provincias analizadas se paga impuesto inmobiliario rural e impuesto a los sellos para la compraventa de granos.
- En Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis se pagan Ingresos Brutos con diferentes porcentajes. En Córdoba y Santa Fe la actividad está exenta.
- Buenos Aires y Santa Fe tienen tasas municipales, mientras que La Pampa tiene las guías cerealeras. Córdoba, San Luis y Entre Ríos no tienen imposiciones a nivel local.
- San Luis y La Pampa tienen impuestos al estilo de aduanas internas.
“Cada una de estas provincias enfrenta realidades distintas en cuanto a sus rindes, estructura de costos e impuestos, lo que explica la variabilidad de estos resultados”, concluyó Pisani Claro.
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