Lunes, 23 Marzo 2020 03:00

Coronavirus: terminó la rebeldía del intendente de Timbúes y los puertos vuelven a operar

Desde las cero horas del lunes, la municipalidad de Timbúes retiró los retenes que había dispuesto en los accesos a las terminales portuarias y la operatoria volvió a la normalidad. 

La Fiscalía General de Santa Fe había intimado a Amaro González, intendente de Timbúes a cesar con los impedimentos en la circulación de camiones cargados con granos hacia las terminales de la zona. 

La situación se había tornado insostenible. Cerca de 35 buques estaban a la espera de llenar sus bodegas en ACA, Renova, Dreyfus, AGD, y Cofco. Además, por el inicio de la cosecha gruesa, una extensa fila de camiones se apiñaba en los alrededores. 

Este racimo de terminales portuarias se encontraba paralizado desde el 19 de diciembre por una decisión administrativa del jefe comunal Amaro González en rebeldía con el Poder Ejecutivo Nacional.

Funcionarios de la comuna de Timbúes, desviaban y multaban a los camiones que transportan granos a la zona de los puertos aduciendo que “el área estaba cerrada por medidas sanitarias”. 

El decreto 274 exceptuó de cumplir con el aislamiento obligatorio y la prohibición de circular a “las personas afectadas al traslado de mercaderías por operaciones de comercio internacional, de transporte de cargas de mercaderías, por medios aéreos, terrestres, marítimos, fluviales y lacustres”. También a los “transportistas y tripulantes de buques y aeronaves” y a las “personas afectadas a las actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca”. 

El hecho no era menor, estas terminales poseen la mayor capacidad de industrialización de soja del país y son responsables de más del 60% de la exportación de granos de la Argentina. Se calcula que unos u$s 2500 millones en exportaciones estaban comprometidos de continuar esta medida.   

“El intendente de Timbúes debió pensar que gobernaba un principado, y no una comuna que debe cumplir las leyes nacionales y provinciales.  

Por suerte todo se resolvió antes de que pasara a mayores”, señaló un conocido agente marítimo de la zona. 

En la resolución del conflicto mucho tuvo que ver la presión ejercida desde el gobierno nacional. Walter Saieg al frente de la Secretaría de Gestión del Transporte de la Nación, le había enviado una nota a Judit Díaz Bazán, subsecretaria de Calidad, Regulación y Fiscalización del ministerio de Salud para ponerla al tanto de la situación.

“Hemos tomado conocimiento de medidas adoptadas por la comuna de Timbúes que afectan directamente a la operatoria de exportación de nuestro país, las que de subsistir pueden provocar un daño irreparable a la economía de nuestro país. Entre las causas, que esgrimen las autoridades comunales, para el dictado de medidas que impiden o restringen la circulación de vehículos hacía o desde la zona portuaria, se refieren a las que surgen de la pandemia de coronavirus COVID-19 y su respectivo impacto sanitario. 

En virtud de las circunstancias que brevemente se explican, ameritan la intervención de nuestro Ministerio a los fines de colaborar en garantizar la normal operatoria portuaria y articular, a modo de enlace y colaboración, en la implementación de mecanismos que nos permitan, entre todos los habitantes del país, arbitrar y ejecutar medios y acciones para enfrentar la actual emergencia sanitaria”, señaló Saieg en la misiva. 

La búsqueda de consenso se llevó a cabo y se coordinó la incorporación de un control sanitario para todos los transportistas que ingresen a la zona. 

Por su parte, la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) destacó “el gran esfuerzo que realiza el Gobierno, los gremios, las empresas del sector y sobre todo los trabajadores para mantener operativa la cadena logística del comercio internacional de la Argentina por pedido de las máximas autoridades nacionales, que han considerado oficialmente en el último decreto de necesidad y urgencia que es uno de los servicios esenciales en la lucha contra la pandemia del COVID-19”. 

La entidad consideró de extrema importancia, en momentos críticos y difíciles como estos, cumplir con mucho celo las indicaciones e instrucciones del Gobierno nacional, y en especial respetar los protocolos de seguridad consensuados entre los organismos de control, sanidad, gremios y empresas, aprobados por las autoridades nacionales y provinciales. 

El Cronista - Agustín Barletti