Miércoles, 18 Marzo 2020 02:26

Malezas: una realidad presente más allá de la economía y con un costo por no tratarlas

En cuanto a los tratamientos químicos, la aplicación de herbicidas residuales suele ser una de las principales armas para que las especies invasoras de malezas no ocupen tanto territorio y se eviten daños.

Juan Caporicci, gerente de herbicidas de la firma FMC Argentina, señaló al respecto que el momento ideal de utilización es apenas terminada la cosecha de soja para "quemar" malezas en el caso de que ya haya algunas presentes en los lotes.

Hay productos que suelen utilizarse tanto en la presiembra de trigo como en un barbecho largo para soja, con alta efectividad y muy contundente para el control de malezas tanto en pre como post-emergencia. En relación al espectro de control, aseguró que hay herbicidas que funcionan de manera contundente en muchas especies que aparecen en invierno.

El especialista también señaló que el control de malezas no es algo coyuntural, sino a largo plazo y requiere de "contar con muchas armas". En ciertos casos, ir rotando los modos de acción.

Por otra parte, Caporicci hizo hincapié en el error que suele cometerse de no analizar de manera detallada la relación costo-beneficio que tiene el uso de herbicidas residuales a la hora de plantear la estrategia agronómica. "A menudo solo se evalúa el valor que tiene aplicar cierta cantidad de litros por hectárea, pero no se cuantifica la pérdida que uno puede ahorrarse en el consumo de agua y nutrientes que hace la maleza y se lo quita al cultivo, afectando su rendimiento", agregó.

Para el especialista, se trata de una evaluación que toma aún más relevancia en un contexto económico y climático difícil como el actual, con suba de las retenciones, en el que muchos productores pueden pensar en reducir el uso de insumos y de tecnología. Pero en el que, a la vez, se impone la necesidad de ser aún más eficientes.

"Que la incertidumbre no nos tape el bosque de que las malezas, esté como esté la economía, van a aparecer y hay que combatirlas. Hay que tener cuidado: no hacer nada es siempre mucho peor", sostuvo.

La Nación