Jueves, 12 Marzo 2020 02:28

Para Morelli, de Maizar, hay que retomar el diálogo para “encontrar un camino común”

“El país necesita de dólares frescos y somos el sector que los puede aportar. Creo que tenemos que seguir dialogando con las autoridades para tratar de encontrar un camino común que satisfaga a ambas partes, que haya más dólares y también que haya mayor rentabilidad para el productor y las agroindustrias, y que se facilite el agregado de valor en origen impulsando las economías regionales”.

Lo dijo Alberto Morelli, presidente de Maizar (Asociación del Maíz y Sorgo Argentino), tras la presentación que realizó en Expoagro junto con los referentes de Acsoja, Argentrigo y Asagir, dando la visión de las cuatro cadenas de valor de los principales granos que se cosechan en el país, en el marco del nuevo conflicto entre el campo y el gobierno.

En este sentido, agregó que “hemos tenido algunas reuniones con el Ministerio de Agricultura, a nivel de secretarios, con una excelente recepción. Estimamos encontrarnos con el ministro (Luis Basterra) la semana próxima para buscar este diálogo público privado que desde las cadenas venimos impulsando desde hace muchísimos años y creemos que es la única manera de trabajar para el desarrollo del país”.

Morelli dijo que “actualmente, en la cadena de maíz vemos con preocupación que al país le cuesta arrancar en lo económico. Esto repercute en forma muy importante en el sector agropecuario y agroindustrial. Las últimas medidas han significado más impuestos a través de las retenciones, con lo cual el productor recupera menos de lo esperado por sus inversiones. Eso nos plantea interrogantes de cómo será la próxima campaña en este contexto económico”.

Para el titular de Maizar, aunque la actual campaña se cerrará con 48 a 50 millones de toneladas cosechadas, la incertidumbre y preocupación es cómo seguirá la actividad maicera en la campaña 20/21 en la actual encrucijada económica argentina a la que habría que agregarle, según señaló, la eventualidad climática de un “año Niña”.

 “Para la próxima campaña hay varios factores que definirán la superficie a sembrar y el nivel de tecnología aplicada: el resultado de esta campaña, los precios internacionales, el aspecto climático y el estado anímico del productor y su repercusión en la inversión que realice”, dijo Morelli.

“Ese ánimo estará influido por el estado económico general del país, por cuánto se sienta acorralado por los impuestos y por cuán disgustado esté con la política y las autoridades. Este combo puede llevarlo a invertir menos, lo que puede afectar a la tecnología. Si se la usa menos, en maíz, el rendimiento es menor, lo que es una muy mala solución”, concluyó.

Clarín