Miércoles, 04 Marzo 2020 02:26

Chaco: Cómo hacer rentable un sistema de producción mixta en pequeña escala

SÁENZ PEÑA (Agencia, Por Hipólito Ruiz).- Hacer de un pequeño lote un sistema de producción mixta, sustentable y que sea rentable, fue el desafío tomado por el productor Carlos Gines Aznar, desde que se hizo cargo del establecimiento don Gines, ubicado en el Lote 1, Paraje El Loro Blanco, a unos 75 kilómetros al Oeste de Presidencia Roque Sáenz Peña, al sur de Concepción del Bermejo.

Entre lotes de maíz, girasol, sorgo forrajero y un feetlot, alternando con la venta de maíz grano y picado en bolsas como actividad secundaria, el productor divide sus actividades diarias, con una pequeña cadena de comercialización en la zona del ganado engordado, y logra sostenerse a flote con una rentabilidad que le permite seguir invirtiendo en infraestructura para su campo ya armado.

En este predio, el productor de 62 años de edad, recibió a NORTE RURAL para mostrarnos un modelo de producción "autoajustable" por el propio productor en cuanto a lo que el considera uno de los matices esenciales: "tratar de tener previsibilidad y ser cauteloso con la rentabilidad que se obtiene, tanto en épocas de vacas gordas como de vacas flacas", dice alegóricamente.

Sin embargo, sostiene con firmeza que el costo financiero hoy es uno de los principales enemigos del sector productivo: "Es tremendamente alto, desalienta la toma de créditos y se lleva la rentabilidad".

La estrategia, a campo y a corral

Carlos Aznar llegó a este campo junto a su padre, don Gines, en 1960. A los 15 años ya incursionaba fuerte en las tareas rurales sembrando algodón, y fue conociendo el lote de un total de 500 hectáreas. Luego fue cambiando de sistemas, y avanzó en el engorde a corral, muy lentamente.

"Miré atentamente los errores que cometía mi padre, para no repetirlos yo", dice a NORTE RURAL.

"Cuando empecé por sugerencia de un amigo con el engorde a corral, lo primero que tuve en cuenta es que un feedlot en nuestra zona es distinto al de la zona de Buenos Aires o sur de Santa Fe", dice, tomando en cuenta que en esta zona, el clima, los insumos y el mercado son muy diferentes a los de otras regiones del país.

“Aprendí que hay que ser eficiente, que los animales tienen que comer todos los días y que debe haber alimento y agua suficientes, inclusive tenemos que preparados para cualquier tipo de eventualidad no prevista”, comenta.

“Claves de la actividad: Proyectar, invertir y prever situaciones adversas. No volverse loco con las ganancias obtenidas, sino reinvertirlas en servicio y tecnología”, resume Carlos Aznar

La actividad

Don Carlos Aznar divide su actividad, en esta época del año, en 120 hectáreas con sorgo forrajero, 240 de maíz, de las cuales 60 hectáreas lo usa para picado, es decir que transforma el maíz en carne con un feedlot integrado por un plantel de 130 terneros. Tiene 100 hectáreas de monte, entre cortinas y reserva de sombra para el plantel de madres y de toros que se alimentan a campo.

Por esta razón, la siembra de sus cultivos no puede realizarla en forma directa, por las condiciones en que queda el suelo, ya que los animales comen lo que pudiera quedar de cobertura tanto de sorgo, maíz y girasol.

Aznar abandonó la siembra de soja en los últimos años, por varias razones y orientó de manera específica a engrosar la superficie de maíz, siempre hablando del mismo predio.

500 toneladas de maíz para hacer carne

La alimentación en engorde a corral tiene sus particularidades, como la ubicación del mismo, de los potreros y un diseño de las instalaciones de acuerdo a las pautas de buena gestión de los recursos y el ambiente, además del manejo y la sanidad del animal. “Y eso cuesta plata, entonces, a medida que fuimos vendiendo granos y terneros, fuimos armando la infraestructura necesaria, como los comederos, bebederos, galpones, tres fuentes subterráneas que nos permiten por estar en una zona donde habría un paleocauce o río muerto, siempre hay agua en abundancia y de calidad”, dice.

Así, “guardamos 500 toneladas de maíz para alimentar cada día al plantel de este pequeño feedlot, y cada semana vamos sacando un promedio de nueve animales que van al frigorífico con buen peso y calidad”.

19 establecimientos registrados en todo el territorio los que tienen en promedio en 1000 y 10.000 cabezas cada uno estos datos posicionan a la provincia como la más importante en la región.

Siembra y servicio propio

“Toda mi vida productiva la pasé invirtiendo las ganancias en infraestructura: mucho tiempo anduve en un viejo Rastrojero pero me compré un tractor nuevo, una maquina nueva, y tengo las herramientas y maquinarias necesarias para desarrollar la actividad, como las instalaciones para el agua y el servicio de cultivos que lo hace mi hijo”, comentó a NORTE RURAL.

El establecimiento “Don Ginés”, en homenaje a su padre que llegó a estas tierras de la zona norte de Sáenz Peña, en 1960, y se encontró con un predio fructífero, con un buen nivel de agua subterránea.

“He pasado por tormentas, como todo pequeño o mediano productor, pero las piezas de la actividad siempre la hemos tenido colocadas en el lugar correcto”, dice.

Aznar tiene dos silos donde almacena el maíz, está construyendo un tinglado con un sistema de aireación que le permitirá guardar el producto que viene de su propia cosecha, de modo tal que pueda garantizar la comida para su feedlot y a la vez comercializar el grano excedente.

“El campo no es mal negocio”

 “Cuando se planifica, se tienen en cuenta los costos pero más que eso, la potencial rentabilidad que se pueda tener, y definir el destino de la misma, el campo no es mal negocio”, dice Aznar.

Está convencido que se pueden realizar múltiples tareas. “A mí, porque siembro poco, no me da resultado la soja, entonces cambio por otro cultivo, hago otra actividad que me genere algún ingreso, como la venta de maíz en bolsa que yo hago y la cambio por mercaderías por ejemplo”, señaló.

Tiempo atrás, su esposa se dedicó a la cría de caprinos, “de muy buena calidad, pero el mercado no paga lo que vale, entonces dejó esa actividad”.

“El gobierno debe corregir el costo financiero”

Cuenta el productor agro ganadero que se torna imposible pedir financiamiento con el costo que tienen hoy las entidades crediticias. “Yo por mi edad no existo para el Banco cuando toda mi vida tuve buen comportamiento en mi cuenta, y quiero comprar una maquina picadora, incluso tengo para entregar la mía que no la puedo arreglar”, dice.

Conectividad: indispensable para el campo

Para Carlos Aznar, tener conectividad es clave. “Es que hago todas las operaciones y autorizaciones desde el campo, por internet, entro a AFIP, ATP, miro en el SENASA, saco la documentación y los formularios, y eso simplifica mucho las tareas porque salimos con el camión cargado y todos los papeles al día”, dice.

El servicio de internet le ofrece una empresa a través de enlace por entenas, “pero el otro día cayó un rayo en Concepción del Bermejo en las antenas y quedamos sin servicio así que ahora pongo de mi celular a la computadora y ahí sigo operando”, comenta.

“No se puede programar nada con estos costos, porque se lleva toda la rentabilidad que se pueda obtener, es una herramienta para mantenerse trabajando para el sistema, y eso debe corregirse”, planteó.

Diario Norte (Chaco)