Jueves, 27 Febrero 2020 02:45

Si aumentan las retenciones a la soja, el Estado se llevaría casi el 70% de la renta del cultivo

El Gobierno suspendió el registro de las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) desde este miércoles hasta nuevo aviso, por lo que es inminente el aumento de los derechos de exportación a la soja de 3 puntos porcentuales, subiendo de 30% a 33%.

Por eso, el economista David Miazzo de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), calculó la participación del Estado en la renta de la soja si se llega a aprobar dicha suba.

Según el último informe lanzado por FADA en diciembre con el tributo al 30% en soja y con los valores del cultivo a U$S 369 por tonelada, la participación del Estado era de 64,5%.

Pero si el Gobierno aprueba la inminente suba de las retenciones y con precios que mermaron, disminuyendo a a U$S 350 por tonelada, el Estado se quedará con el 68,4% de la renta que genera el principal cultivo que produce la Argentina, que este año alcanzaría las 55 millones de toneladas según datos privados.

En este sentido, el economista proyectó que como las exportaciones en 2019 fueron de U$S 15.500 millones (tanto harina, poroto y aceites), este incremento de 3 puntos porcentuales representarían U$S 465 millones de recaudación extra.

"Con recursos estimados por U$S 56.000 millones, representa el 0,8% de la recaudación 2020", ejemplificó Miazzo.

Clarín – Esteban Fuentes

 

Por la posible suba de las retenciones a la soja, creen que los productores

retendrán los granos que les falta vender

“La verdad que no se entiende mucho esta posible suba de retenciones cierre del registro de exportaciones mediante porque para el gobierno no significa un gran aumento en la recaudación, tampoco habrá muchas más ventas y lo que sí irá en aumento es la hostilidad con un sector que está en ebullición”, resumió el analista de mercados socio de Novitas, Diego de la Puente en diálogo con Clarín Rural.

Aunque advirtió en que hay que esperar a ver qué sale finalmente porque hay muchos rumores, incluso hasta de baja para cereales y que sea un aumento sólo para granos y no para harinas y aceites que recobrarían el diferencial. “Hay que esperar”, insistió.

“La actitud de los productores es fácil de predecir con esta posible medida, no van a salir a vender porque ya vendieron mucho, post elecciones primarias y después también, imagínate que a esta altura ya se vendió la misma cantidad que usualmente se lleva vendida a cosecha”, opinó De la Puente.

“La situación es complicada porque no le genera al gobierno un incremento sustancial de recaudación y se pone más en contra a un sector que ya tiene los ánimos muy caldeados”, expuso De la Puente y recordó que “no estamos en la época de Cristina (Fernández de Kirchner), en 2008 que la soja valía 600 dólares, hoy el negocio está muy fino con 215-220 dólares por tonelada, es otra cosa”.

El analista de mercados manifestó que por dos razones no ve que haya un incremento firme en ventas: “Por un lado porque ya se vendió mucho, pero por otro porque después de lo de Vicentín los productores tampoco es que están muy confiados, prefieren tener el grano”.

En cuanto a las cotizaciones, “esto puede generar más retracción y a nivel internacional puede tener un impacto positivo en los precios, coronavirus mediante, porque se está esperando una gran cosecha sudamericana, si se ralentizan las ventas los precios pueden subir”. De la Puente, recordó además que en Brasil está el 50% de la soja vendida cuando habitualmente para esta época el volumen ronda el 30-40%.

Entonces, para resumir, “salvo que estén buscando entablar una disputa franca con el sector o que realmente estén muy necesitados por cada centavo, que lo están, esta medida no se entiende”.

Clarín – Juan I. Martínez Dodda