Martes, 18 Febrero 2020 02:26

Por noveno año consecutivo, un productor arregló por su cuenta un camino rural en mal estado

Por noveno año consecutivo, Martín Bava, productor agropecuario, tuvo que arreglar por su cuenta el camino principal de tierra que va desde la ruta nacional 188, entre las localidades de Junín y Rojas, al pueblo de Ascensión y que pasa a la vera de su campo.

El año pasado, durante un par de meses la Municipalidad de Junín decidió ayudarlo con el equipo, pero pasadas las elecciones, según le dijo a LA NACION, nadie más se acercó a ayudarlo.

"El año pasado, durante dos o tres meses vinieron a trabajar con la maquinaria municipal, pero ahora está todo igual de nuevo (por el estado del camino). La semana pasada salimos nosotros a arreglar para poder recoger la cosecha. Además, para tener un camino en condiciones para que circulen los autos y camionetas", afirmó Bava.

El campo de la familia Bava está en el cuartel octavo Agustín Roca, entre las localidades de Junín y Rojas. Con su padre Pedro reparan todos los años los 6 kilómetros de camino con ayuda de un vecino y de una niveladora de arrastre. "El arreglo de la ruta lo hace mi papá. Un trabajo bien terminado le toma más o menos 5 días. Se hace la cuneta, se levanta el camino y se tira tierra nueva arriba", explicó el productor.

La familia Bava produce todos los años alrededor de 1200 toneladas de trigo, 4000 toneladas de maíz y 3000 de soja. En su momento gastaron $100.000 para adquirir una niveladora de arrastre con el fin de reconstruir el camino para poder levantar la producción.

"Antes de adquirirla habíamos logrado cierto diálogo con los encargados (municipales) para mantener los caminos. Nos prestaron lo que se llama un rabasto y con eso se mantenía o, por lo menos, se tapaban los pozos", contó el productor.

Además, afirmó que no solo ellos utilizan el camino, sino también todos aquellos camiones, autos y camionetas que circulan hacia los puertos de Rosario. "Desde noviembre todo volvió a ser igual. Los arreglos fueron por el tema de las elecciones y hoy no se ven los trabajos como se vieron en ese tiempo corto", confirmó.

El intendente de Junín, Pablo Petrecca, le dijo a LA NACION que "nadie sacó la maquinaria de ningún lado" y que "la ruta 188 nada tiene que ver con el municipio" y que esta va a pasar directamente a manos del Estado nacional, por disposición del presidente Alberto Fernández. "Junín tiene 1400 kilómetros de caminos reales y durante la gestión anterior pedí que se reparen y se gestionen los caminos", agregó el funcionario.

También hizo hincapié en que el 70% de la recaudación va a la red vial (mantenimiento, reconstrucción y ensanchamiento) y que todo el año hay veedores que se encargan de los caminos. Se comprometió a mandar a alguien al lugar para saber de qué forma pueden ayudar a los vecinos.

"Me comprometo a ver qué pasa en ese sector. Está claro que no corresponde a que el vecino tenga que recurrir a un gasto extra para para poner en condiciones el camino, siendo que para eso paga la tasa municipal", dijo el intendente.

"Todos los productores que tienen campos por la zona usan esa ruta. Por esos caminos pasa la producción de la mayoría de los que tienen campos en un radio de 15 kilómetros, aproximadamente", agregó Bava. Para levantar el camino, la familia Bava necesita 50 litros de gasoil por kilómetro y para repasar, después de una lluvia debe necesitar 25 litros que son costeados con otro productor.

Según un informe de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en Buenos Aires más del 70% de los caminos rurales de la provincia, que representan 70.000 kilómetros sobre más de 120.000 kilómetros de caminos rurales, se encuentran en condiciones regulares o malas.

De acuerdo a Carbap, el año pasado el 52% de los caminos se encontraban en una condición regular, 19% mala, 27% buena y 2% muy buena.

En la provincia, el financiamiento total para caminos rurales al año pasado era de casi 7095 millones de pesos. De eso, 4873,7 millones de pesos por las tasas viales que cobran los intendentes; $1250 millones fueron de la ley 13.010, por lo cual un 12% de lo recaudado por el impuesto Inmobiliario Rural debe ir a los municipios para caminos rurales y $970,8 millones por "guías y señales", un ítem que en su momento también nació con el fin de atender a los caminos, pero se desvirtuó y en los municipios se usa para otra cosa.

La Nación - Belkis Martínez