Miércoles, 08 Enero 2020 02:26

El INTA avanza en su nuevo gran logro con plantas de algodón resistente al Picudo

SAENZ PEÑA (Agencia). El INTA, históricamente tiene una larga experiencia en la obtención de variedades. Es decir, un tipo de semilla que cumple determinadas características productivas, de calidad, de sanidad y a lo largo de su historia inscribió más de 25 variedades. Fabio Wyss, director de la estación experimental Sáenz Peña, junto a los técnicos Mauricio Tcach, Mónica Spoljaric y Nidia Tcah recibieron a NORTE Rural para mostrar logros alcanzados.

La nueva joyita, es ahora el logro de una planta transgénica de algodón portadoras de las secuencias diseñada para combatir el picudo del algodonero, que resulta el insecto plaga de mayor impacto sobre el cultivo. “Estas plantas serán las progenitoras de las variedades, que disminuirán su capacidad de daño, al incorporar tecnología genética que bloquea la función de un gen esencial del insecto cuando se alimenta”, explicó Mauricio Tcach, ingeniero agrónomo que trabaja en el área de Genética del organismo nacional.

“Además —agregó- contar con esta tecnología permite abordar nuevos desafíos en el cultivo para resolver problemas de sanidad y de calidad amigables con el ambiente”. Es la primera vez que el INTA diversifica su trabajo desarrollando eventos biotecnológicos y mutagénicos, esto hace referencia un gen externo que no lo tiene la especie y que con las técnicas de transformación genética se puede hacer.

El aporte de las provincias

Este gran logro fue obtenido gracias al aporte de las provincias algodoneras de Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Santa Fe, quienes financian la investigación luego de la firma de un Convenio de Vinculación Tecnológico (CVT) realizado hace 9 años con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). En tal sentido, cabe recordar la insistencia del ministro de la Producción de Chaco, Marcelo Repetto, en seguir sosteniendo el convenio de vinculación en el marco de las mesas algodoneras que se venían realizando en distintas provincias.

La firma de este convenio se gestó debido a las pérdidas productivas que ocasiona la presencia de este insecto plaga en el país, y, específicamente en la región algodonera, desde una perspectiva global del problema, abordando distintos enfoques para su resolución.

El objetivo del convenio fue “Adquirir conocimiento para el desarrollo de estrategias biológicas no contaminantes para el control del picudo del algodonero”.

Transformación genética

Uno de los enfoques abordados fue la transformación genética del algodón con una secuencia de ARN de interferencia diseñado por el INTA, para bloquear específicamente la funcionalidad de un gen esencial en el picudo. Las tareas de investigación son llevadas a cabo en parte en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Sáenz Peña y en los Institutos de Genética “Ewald A. Favret” (IGEAF), Instituto de Biotecnología y el Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMYZA) de INTA Castelar, contando además con otras investigaciones que se realizan en paralelo dentro del convenio, para contribuir a la solución del problema.

Resultados alentadores

Por primera vez la Argentina y mediante la aplicación de silenciamiento génico, se consiguieron plantas que disminuirán la capacidad de daño provocada por la plaga. Investigadores del INTA realizaron ensayos en plantas de algodón con el fin de evaluar el bloqueo de genes considerados esenciales para la sobrevivencia de la plaga.

“Se pondría punto final al avance que registró la plaga en los últimos años”, afirmó Tcach, y señaló que ahora está en una etapa de prueba y desarrollo. Dijo que “el equipo técnico de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Sáenz Peña logró estabilizar cinco líneas genéticas de algodón con alto desempeño agronómico, portadoras de los eventos de primera generación para resistencia a orugas lepidópteras y glifosato”.

Según dijo, “se evalúan en otras estaciones experimentales del INTA, sometiéndolos a diferentes condiciones de suelo y oferta de recursos” y que “el proceso final permite completar los legajos de inscripción y evaluar la plasticidad y adaptabilidad de los materiales en la región algodonera”.

Afirmó que “los resultados son alentadores ya que se logró combinar características como resistencia a enfermedad azul, bacteriosis, elevado desmote y calidad de fibra con eventos de resistencia a plagas y herbicida; las cinco líneas presentan ciclos distintos lo que permitirá cubrir mejor la fecha de siembra del cultivo”. Esta investigación es realizada a cabo en forma conjunta por la Estación Experimental Agropecuaria Sáenz Peña y el Instituto de Genética del INTA, dijo la directora regional Chaco Formosa.

Líder en investigación

La directora regional Chaco-Formosa del INTA, Diana Piedra recordó que este centro lidera los trabajos de investigación en algodón, no sólo a nivel nacional sino también internacional. Dando prueba de ello, durante el 2019 logró posicionar a las Variedades transgénicas de algodón: Guazuncho 4 INTA BT RR, Pora 3INTA BT RR, y Guaraní INTA BT RR, en etapa comercial.

Además, se ha logrado la estabilización de tres nuevas líneas de variedades de algodón INTA BGRR-IMI, las cuales serán lanzadas comercialmente en el año 2022. Por otro lado, en el marco del Convenio de Vinculación INTA-Provincias Algodoneras (Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Santa Fe), se continuó ajustando y aplicando la técnica de transformación genética de algodón para lograr plantas tolerantes a Picudo. Próximamente, a lanzarse a la audiencia, se encuentra el Libro “Algodón en Surco Estrecho”.

Diario Norte (Chaco)