Lunes, 06 Enero 2020 02:26

Empresas familiares, claves para el desarrollo de la maquinaria agrícola

Por legado, tradición, orgullo, y vocación son muchas las empresas agropecuarias en las cuales ha pasado la primera, segunda, tercera y hasta la cuarta generación de una familia. Padres y abuelos que han logrado transmitir de una u otra forma el amor por el campo.

Sara Horowitz, directora del Posgrado de Negociación de Empresas del Agro de Fauba, define la empresa familiar como una organización empresarial que incluye tres características: “Que la propiedad esté controlada por una o varias familias; que los negocios estén dirigidos por algunos miembros de la familia, y que el fundador tiene el deseo de perpetuar su obra”. En síntesis, resaltó: “Afirmamos que es una empresa familiar cuando se incluyó a la segunda generación o es intención del fundador hacerlo”.

Palpitando el cierre de año y ya pensando en Expoagro 2020 edición YPF Agro, que se realizará del 10 al 13 de marzo en el predio ferial y autódromo de San Nicolás, Industrias Metalúrgica Cestari, Yomel y Abelardo Cuffia, cuentan cómo han logrado crecer en la empresa y permanecer en familia. Un desafío complicado en estos tiempos. ¿Cuál es la receta?

Llevar la camiseta

Pionera y especialista en tolvas autodescargables, Cestari es una de las empresas familiares más antiguas del país, sobre todo en el rubro de la maquinaria agrícola, y acompaña a Expoagro desde sus comienzos. “Esta tradición de estar presentes en la muestra, genera gran entusiasmo tanto en la empresa como en los usuarios”, señaló Lucila Cestari, cuarta generación de la firma.

Ubicada en Colón, provincia de Buenos Aires, a lo largo de sus 92 años, ha trabajado continuamente en la innovación y la mejora de sus productos. Hoy, emplea a 70 personas, trabaja la tercera y cuarta generación: Néstor y tres de sus hijos, Juan Andrés, Valentina y Lucila.

No hace mucho tiempo, Don Nino Cestari, quien siendo muy joven proyectó Industrias Metalúrgicas Cestari, recordó: “Toda empresa familiar goza de ciertas ventajas en cuanto a prestigio por la permanencia, ya que no hay muchas empresas que hayan soportado en pie tantas décadas. No solo es permanencia sino también y por sobre todo, honestidad en la permanencia”.

Para Lucila, “el común denominador es tener puesta la camiseta Cestari”. Por su parte, Néstor Cestari, quien hoy lidera la empresa, se refirió a los valores que comparten: “Nuestro orgullo radica en sentirnos bien con nuestros colaboradores, proveedores, clientes y todo esto hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos, y refuerce nuestra premisa que es la calidad y la mejora continua”.

Cada familia tiene su fórmula

A 265 km de Capital Federal, se encuentra Yomel, que hace más de cuatro décadas que fabrica desmalezadoras, fertilizadoras, henificación y forrajes, hojas niveladoras, implementos para fruticultura y horticultura, y agricultura de precisión. La pyme familiar de 9 de Julio, también tiene asistencia perfecta a cada edición de Expoagro, y por segundo año consecutivo es la rotoenfardadora oficial.

Actualmente, trabajan 130 personas, de los cuales, cuatro son integrantes de la familia: Jorge Médica, fundador y presidente; Silvia Alonso de Médica, vicepresidente; Silvina Médica quien se desempeña en el área de Producción, y Andrea Médica, como encargada Marketing y Comunicación.

De acuerdo a la experiencia de la familia Médica a lo largo de los 46 años de Yomel, Andrea aseguró: “La fórmula del éxito no es única, cada familia tiene sus formas y va construyendo el camino a medida que crece como empresa, y que cada miembro va encontrando su lugar dentro de ella”.

Para la segunda generación, “el respeto es clave, hay que dejar que esas diferencias que nos enriquecen como pares, nos afiancen como colegas”, subrayó. No obstante, reconoció que “es muy difícil combinar las relaciones familiares con las laborales y mantener el equilibrio. Es inevitable que se mezclen los asuntos constantemente en ambos ámbitos”.

En la familia no se habla de trabajo

Al sudeste de la provincia de Córdoba, en Marcos Juárez, una localidad de aproximadamente 30.000 habitantes, se encuentra Abelardo Cuffia, otra empresa familiar ligada a la innovación en tecnología agropecuaria.

Entre monitores de siembra, banderilleros satelitales, pilotos automáticos, la pyme cordobesa se especializa en equipos de agricultura de precisión, siendo una de las compañías pioneras de la materia en América Latina, y en 2020 estará celebrando 30 años de actividad.

La trayectoria le ha otorgado no solo numerosos reconocimientos sino también la posibilidad de compartir el espacio de trabajo en familia. Hoy, cuenta con más de 50 operarios, técnicos, ingenieros, administrativos y directivos distribuidos entre la planta fabril de Marcos Juárez, la oficina de ComEx de Rosario y el Centro de Desarrollo en Córdoba. Entre los mismos se encuentran los dos hijos de Abelardo que desempeñan funciones jerárquicas: Edgardo es CEO y Daniel es Director Operativo.

Al momento de hablar sobre las reglas de juego en la firma, el CEO señaló: “La empresa tiene definida las funciones dentro de los rangos familiares y los mismos son de completa independencia respecto a lo familiar”. En este sentido, fue claro y contundente: “No se habla de trabajo en el ámbito familiar. Un ejemplo que predicó Abelardo toda su vida, quien nunca llevo el trabajo a la casa”.

Por ser una de las muestras agroindustriales más importantes del país, que brinda una vidriera al mercado nacional e internacional, la pyme cordobesa no ha faltado a ningún encuentro de Expoagro, y desde hace tres años es auspiciante en el rubro de agricultura de precisión.

Clarín