Viernes, 03 Enero 2020 02:26

Hubo exportación récord de carne vacuna pero el consumo interno bajó

Las exportaciones de carne vacuna alcanzaron un récord en 2019 con los mayores envíos en los últimos 14 años, mientras que de forma simultánea el consumo interno, que representa el 75% de la demanda del producto, bajó casi 5 kilos por habitante. Estos datos se desprenden de un informe de Rosgan Mercado Ganadero S.A., un emprendimiento conjunto de la Bolsa de Comercio de Rosario y consignatarios de hacienda de distintas provincias.

“Este ‘boom’, si bien ha sido posible gracias a una clara política de apertura de mercados conducida por el anterior gobierno, vino dado por el mercado ante una situación no prevista como lo fue la irrupción de la fiebre porcina africana. Esto determinó un crecimiento explosivo, aunque fuertemente concentrado en solo un jugador, China, que representa el 74% de las exportaciones totales”, señalaron desde la entidad.

Las empresas que acompañan al IPCVA son: Frigorífico Gorina, AreeBeef, Frigorífico Rioplatense, Devesa-Azul Natural Beef, La Anónima, Compañía Central Pampeana, Marfrig Argentina, Santa Giulia, Urien-Loza, Rafaela Alimentos, Ecocarnes, Menudencias, Compañía Bernal, Industrias Frigoríficas Recreo, Frigorífico General Pico, Frigorífico Alberdi, Frigolar, Frigorífico Visom, Offal Exp. y Frigorífico Forres Beltrán.

A su vez, aclaran que más allá de la tendencia a diversificar el consumo de carnes que se viene consolidando en los últimos años, existe una caída real cuyo ajuste principal ha sido la carne vacuna. “En promedio, el argentino consume actualmente 110 kilos de carne al año: 43 kilos de pollo, 15 kilos de cerdo y 52 kilos de vacuno. En 2018, el consumo medio se ubicaba en 115 kilos por habitante, lo que muestra una retracción anual de 5 kilos de producto y una clara pérdida del poder adquisitivo del consumidor”.

Para concluir, hacen hincapié en que: “El 2020 será un año para barajar y dar de nuevo. La llegada de un nuevo gobierno que demanda ‘solidaridad’ plantea al sector una dualidad. Por un lado, pone ‘luz’ sobre una expectativa inmediata de reactivación del consumo, a través de una batería de medidas tendientes a recomponer el poder de compra de los ingresos más bajos. Pero por el otro, proyecta las ‘sombras’ de viejos conflictos de intereses con el campo que ya creíamos superados”. Por tanto, esperan que la racionalidad y el diálogo abierto primen entre productores y autoridades a fin de dejar atrás estas brechas.

Ámbito Financiero