Viernes, 03 Enero 2020 02:55

¿Viento de cola?: la soja se mueve en máximos desde junio de 2018

La soja arrancó el año en positivo y se posicionó por encima de los u$s 350 la tonelada, un nivel que no registraba desde hace 19 meses. La noticia puede resultar más que positiva, al menos para la visión del gobierno de Alberto Fernández, dado que el complejo sojero, y en especial sus subproductos, es el principal generador de dólares del país. 

Los futuros de la oleaginosa en Chicago llevan una suba de casi 7,5% desde principios de diciembre, y la posición marzo alcanzó los u$s 351 por tonelada, mientras julio (cuando la cosecha argentina ya ingresó en el circuito comercial) tocó los u$s 356 por el mismo volumen.  El repunte de la soja en Chicago está relacionado con la fuerte expectativa por la firma de la fase uno del acuerdo comercial entre China y Estados Unidos, enfrentados desde abril de 2018 en una disputa con aranceles cruzados. 

Se supone que ese enfrentamiento comenzará a finalizar el próximo 15 de enero en Washington cuando se rubrique el convenio, tal como anunció el presidente norteamericano Donald Trump el último día de 2019 y confirmaron funcionarios del gobierno de Beijing.

A eso se sumó la decisión de China de flexibilizar las reglas aduaneras y permitir el ingreso de soja sin procesar por los puertos del norte del país asiático. También tuvo su impacto positivo la fortaleza en los precios de los aceites vegetales, de la mano de la decisión de India –principal importador mundial del producto- decidió reducir de 40% a 37,5% los aranceles para el ingreso del subproducto de la palma, a fin de abaratar los valores en el mercado doméstico.

A nivel local, no obstante la mejora en las pizarras viene rezagada. La oleaginosa en Rosario terminó con una mejora de 5 dólares por tonelada, hasta u$s 255 la tonelada al cierre de la primera rueda de 2020, en la que se repitió el escenario de muy pocos negocios que se evidencia en los últimos 20 días.

La paralización coincidió con la aceleración de ventas de los productores y de declaraciones de exportaciones que el sector hizo en la previa a la asunción de la administración Fernández para cubrirse de una suba de retenciones.

Y se potenció una vez que se confirmó, el sábado 14 de diciembre, el cambio en el esquema de derechos de exportación, que pasaron de un fijo de $ 4 por dólar a porcentajes: 30% para la soja y 12% para los cereales. 

Además, todavía resta conocer si se pondrá en vigencia a la brevedad o no el tope de 33% para la soja y 15% para los cereales que autoriza la ley de Solidaridad social y reactivación productiva, aunque la dirigencia de la mesa de enlace rural le pidió al Presidente que no hiciera uso de esa potestad. 

De acuerdo con el último reporte oficial, la exportación e industria adquirió 12,7 millones de toneladas de la soja nueva, cuya siembra ya cubre el 84,3% del área prevista. 

De ese total comprado, la exportación declaró ventas por apenas algo más de 5,5 millones de toneladas, la gran mayoría en la previa al cambio del esquema de derechos de exportación. 

La producción sojera, que comenzará a ingresar al circuito comercial hacia fines de marzo, se estima llegará las 51 millones de toneladas, con lo que hasta el momento los productores se desprendieron del 25% de la cosecha esperada, pero lo comprometido a vender al exterior suma poco menos de 11%.

El Cronista – Paula López