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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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10
MAR 2019
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Panorama Agrícola Semanal

El mercado estadounidense cerró la semana con bajas generales para los precios de los granos. Las quitas fueron del 1,7% para la soja; del 2,5% para el maíz, y de entre el 3,1 y el 4,7% para el trigo en Kansas y en Chicago, respectivamente. La ausencia de soluciones concretas para la guerra comercial; los datos mayormente negativos reflejados en el informe mensual del USDA, y la firmeza del dólar frente al euro, fueron los principales factores negativos. En el mercado local hubo subas nominales para la soja y para el maíz disponible por la fuerte devaluación del peso.

Panorama Agrícola Semanal

El mercado estadounidense cerró la semana con bajas generales para los precios de los granos. Las quitas fueron del 1,7% para la soja; del 2,5% para el maíz, y de entre el 3,1 y el 4,7% para el trigo en Kansas y en Chicago, respectivamente. La ausencia de soluciones concretas para la guerra comercial; los datos mayormente negativos reflejados en el informe mensual del USDA, y la firmeza del dólar frente al euro, fueron los principales factores negativos. En el mercado local hubo subas nominales para la soja y para el maíz disponible por la fuerte devaluación del peso.

SOJA

Con la alteración generada por el mercado cambiario, con la fuerte devaluación del peso frente al dólar en la jornada de jueves, luego moderada el viernes, el saldo semanal para el valor de la soja expresado en pesos fue nominalmente positivo. Con una mejora capacidad de pago, la demanda elevó su propuesta para la mercadería disponible con descarga sobre el Gran Rosario de 9200 a 9400 pesos por tonelada. Durante la rueda del jueves la oferta abierta alcanzó los 9600 pesos, pero se alcanzaron a pagar $ 9800 por lotes importantes. Para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea los interesado, que fueron muy pocos, ofrecieron el viernes 224 dólares por tonelada de soja, equivalentes a 9184 pesos.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por la Secretaría de Agroindustria de la Nación en $ 10.056, mientras que para el lunes fue fijado en $ 9629. En el cierre de la semana, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 9703 pesos por tonelada.

A diferencia de lo visto en el mercado disponible, la tónica fue bajista para la mercadería de la nueva cosecha para las entregas en mayo sobre el Gran Rosario, dado que las ofertas retrocedieron de 230 a 223 dólares por tonelada. El saldo también fue negativo en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), donde los ajustes de las posiciones mayo y julio descendieron de 234,50 a 231,20 y de 240,50 a 237 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 6 de marzo y el 1º de abril deben salir desde las terminales del Gran Rosario 1.024.078 toneladas de harina y 133.000 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 2000 toneladas de aceite; desde Necochea, 8000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 55.000 toneladas de harina.

En su reporte semanal, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) informó que las nuevas lluvias registradas durante la semana recompusieron la humedad en forma oportuna sobre sectores del Centro-Norte y del Sur de Córdoba. Sin embargo, en paralelo, se relevaron excesos de humedad en las regiones Núcleo Norte, Núcleo Sur, Centro-Este de Entre Ríos, Oeste de Buenos Aires y en el Norte de La Pampa. “El paso de un nuevo frente de tormenta previsto para los próximos días podría agravar la condición de excesos hídricos; aunque el mayor riesgo se focaliza en el marcado descenso térmico previsto a corto plazo en amplios sectores de la región bonaerense”, advirtió la entidad. 

Añadió que a la fecha un 45% del área nacional transita la etapa de llenado de granos, en tanto que más de un 10% de los 17,7 millones de hectáreas cubiertos ya se encuentra en estadios finales de madurez fisiológica. Acerca del estado de las plantas, destacó que más del 90% del área total refleja una condición de cultivo entre normal/buena/excelente, mientras que un 87% de la superficie mantiene una oferta hídrica entre adecuada y óptima. “Bajo este escenario mantenemos la proyección en 53 millones de toneladas”, concluyó la BCBA.  

El viernes, en su reporte mensual de oferta y demanda, el USDA estimó la producción de soja de la Argentina en 55 millones de toneladas, sin cambios. Lo mismo ocurrió con las exportaciones de poroto y con las importaciones, que fueron sostenidas en 6,30 y en 5,35 millones, respectivamente.

 

Por segunda semana consecutiva, el balance fue negativo para los precios de la soja en la Bolsa de Chicago, donde los contratos marzo y mayo resignaron un 1,72 y un 1,73%, al pasar de 330,42 a 324,73 y de 334,92 a 329,13 dólares por tonelada. El hastío de los operadores con las innumerables promesas oficiales de grandes compras chinas de soja estadounidense y con los acuerdos que no pasan de las palabras a los hechos determinó el cierre bajista de la soja.

Entre los hechos más relevantes del segmento se destacaron la mala performance de las exportaciones semanales estadounidenses de soja, que el jueves fueron relevadas por el USDA en 311.400 toneladas, muy por debajo de las 2.196.000 del reporte anterior y del rango previsto por el mercado, de 600.000 a 1.000.000 de toneladas.

Ese mismo día, en el mercado estadounidense se registraron compras chinas, que los operadores ubicaron en un rango de 500.000 a más de 1.000.000 de toneladas. Sin embargo, el viernes el USDA relevó el volumen de las compras de las firmas estatales chinas en 664.000 toneladas y contrarió las expectativas del mercado.

El tercer hecho relevante de la semana fue el informe mensual del USDA con sus estimaciones de oferta y demanda global. Si bien las cifras mostraron poco, dijeron mucho. En efecto, el único cambio en las variables comerciales fue el incremento en 270.000 toneladas de la molienda de soja estadounidense. Las exportaciones fueron mantenidas sin cambios, en 51,03 millones. Entonces, producto de la expectativa de un mayor procesamiento doméstico, las existencias finales bajaron de 24,76 a 24,49 millones de toneladas y quedaron cerca de los 24,55 millones calculados por los privados, pero a un abismo de los 11,92 millones del ciclo anterior.

En el análisis de estas variables, el organismo refleja que hoy la única opción para ajustar el stock récord es incrementar la molienda, dado que pese a que se logre acordar con China, muy difícilmente sus compras permitan modificar las actuales expectativas de ventas externas, sobre todo en momentos en los que Brasil ya puso varios millones de toneladas de su nueva cosecha rumbo a los puertos chinos.

Y en cuanto a Brasil, tampoco resultó positivo el ajuste de la cosecha hecho por el USDA, de 117 a 116,50 millones de toneladas, dado que los privados esperaban un dato más próximo a los 115 millones que, en rigor, tampoco hubiera podido ser leído como un dato alcista.

Por último, el viernes la firma Safras & Mercado relevó el progreso de la cosecha brasileña de soja sobre el 52,1% del área apta, con un avance semanal de 7,1 puntos. Así, las labores están adelantadas respecto del 45,7% del año pasado y del 46,4% promedio.

MAÍZ

Con un escenario igual al descripto para la soja, con el mercado cambiario en el centro de la escena, el balance semanal fue positivo para los valores del maíz expresados en pesos. En efecto, la oferta de los exportadores por el grano con entrega sobre el Gran Rosario creció de 5300 a 5600 pesos por tonelada. Para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea, donde las propuestas fueron hechas en dólares, el cierre marcó estabilidad en 152 y en 150 dólares, respectivamente.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agroindustria en $ 5570, mientras que para el lunes fue fijado en 5346 pesosLas ofertas de los consumos relevadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) se ubicaron entre 5000 y 5400 pesos por tonelada, según condición, calidad, procedencia y forma de pago.

Como reflejo del interés de la demanda, la mejora se extendió al maíz de la nueva cosecha para las entregas entre abril, mayo y junio sobre el Gran Rosario, dado que las oferta pasaron de 133 a 135 dólares por tonelada. En el Matba, en tanto, el cierre evidenció estabilidad para la posición abril, que quedó en 136 dólares por tonelada, y una leve baja para el contrato julio, cuyo ajuste descendió de 134 a 133,50 dólares.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 6 de marzo y el 1º de abril deben salir desde el Gran Rosario 1.477.625 toneladas de maíz y desde Bahía Blanca, 155.000 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 4,1% del área apta, con excelentes rindes, con picos de 140 quintales por hectárea en los núcleos productivos. “Las nuevas precipitaciones repusieron humedad en los perfiles en gran parte del área agrícola nacional. De esta manera, mejora el estado de los lotes tardíos y de segunda ocupación del centro del país y de los cuadros tempranos de las regiones NOA y NEA”, indicó la entidad. Añadió que aún los niveles de humedad de los cuadros se ubican por sobre los óptimos de cosecha en sectores de las provincias de Buenos Aires y de Córdoba, “pero se espera que las actividades tomen impulso las próximas semanas. Frente a este panorama, mantenemos la actual proyección de producción de 45 millones de toneladas”.

En su informe mensual, el USDA sostuvo la cosecha argentina de maíz en 46 millones de toneladas, pero elevó las exportaciones de 29 a 30 millones de toneladas, por lo que para el organismo estadounidense, la Argentina volverá a ser el segundo mayor exportador global del cereal, relegando a Brasil al tercer puesto.

 

Resultó negativo el balance de la semana para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los contratos marzo y mayo perdieron un 2,54 y un 2,34%, tras caer de 143,30 a 139,66 y de 146,84 a 143,40 dólares por tonelada. La expectativa fundada por los operadores en potenciales ventas desde el complejo maicero estadounidense a China sigue en el terreno de las eventualidades y eso no es positivo frente a un ciclo 2019/2020 para el cual ya se da por descontado un aumento en la superficie que será destinada al cereal.

El reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos resultó entre neutro a levemente bajista, dado que el jueves el USDA relevó ventas por 969.700 toneladas de maíz, por debajo de las 1.239.900 toneladas del segmento anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, de 700.000 a 1.100.000 de toneladas.

Más negativo aún resultó el informe mensual que el USDA hizo público el viernes. En él, el organismo redujo de 315,36 a 314,72 millones de toneladas el uso total de maíz, fundamentalmente por un ajuste en la industria del etanol, donde se prevé que el uso del cereal baje de 141,61 a 140,98 millones de toneladas. A eso se suma un recorte del 3,05% en la expectativa de ventas externas, de 62,23 a 60,33 millones. Tras en el balance de todas estas variables, el USDA proyectó el stock final en 46,62 millones de toneladas, por encima de los 44,08 millones del informe de febrero y de los 44,10 millones calculados por los privados.

Al mercado de maíz estadounidense le urge encontrar vías para impulsar sus ventas externas y así mantener en un nivel relativamente conveniente el volumen de las existencias. De lo contrario, si la guerra comercial se continúa prolongando y los productores de soja optan por destinar más hectáreas al cereal, la campaña 2019/2020 puede marca el retorno a un stock final arriba de los 50 millones de toneladas.

TRIGO

Sin cambios cerró la semana para los precios del trigo en el mercado doméstico, dado que las ofertas de los exportadores, expresadas en dólares, se mantuvieron en 180 dólares para Bahía Blanca y en 175 dólares para el Gran Rosario y para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agroindustria en $ 8256, mientras que para el lunes fue fijado en 7974 pesosEl rango de ofertas de los molinos relevado a diario por la BCBA pasaron de 6900/8000 a 7000/8200 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

A lo largo de la semana, con un mercado externo en franca caída, no hubo ofertas abiertas por el trigo argentino de la próxima campaña. Justamente la tónica externa fue la que determinó el descenso de las cotizaciones del grano fino en el Matba. En efecto, las posiciones marzo y julio retrocedieron de 186,80 a 179,50 y de 195,50 a 186,10 dólares por tonelada. El contrato enero, en tanto, bajó de 175 a 170 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 6 de marzo y el 1º de abril deben salir desde el Gran Rosario 30.000 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 55.000 toneladas, y desde Necochea, 83.352 toneladas.

El viernes, en su informe mensual, el USDA elevó de 19,20 a 19,50 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha argentina de trigo y de 14 a 14,20 millones el saldo exportable.

 

El trigo de los Estados Unidos completó otra semana con fuertes bajas. En efecto, en la Bolsa de Chicago las posiciones marzo y mayo perdieron un 4,68 y un 3,88%, al pasar de 166,82 a 159,01 y de 168,01 a 161,49 dólares por tonelada. En la Bolsa de Kansas, los mismos contratos resignaron un 3,63 y un 3,15%, tras descender de 161,95 a 156,07 y de 163,42 a 158,27 dólares por tonelada.

Uno de los principales factores que condicionaron al grano fino fue la firmeza del dólar frente al euro, que le restó competitividad a la mercadería de los Estados Unidos en el mercado de exportación, donde justamente lo que necesita el trigo estadounidense es competitividad para poder sostener mercados frente a la sostenida presencia de Rusia.

Además, para hacer más complejo el escenario, se agrega la caída de los precios del trigo en Rusia, que garantiza más interés de los compradores por el grano ruso. Vale destacar que pese a las largas especulaciones de los operadores –más precisamente de los fondos de inversión–, Rusia sigue dominando el mercado, a la espera de la entrada de la nueva cosecha, que se prevé abundante. Esto último también se espera en los países exportadores de la Unión Europea, donde se sembró más y donde el clima del invierno resultó casi ideal para preservar el buen estado de los cultivos.

En cuanto al informe mensual del USDA, lo más relevante fue la previsión de un recorte de las exportaciones estadounidenses, de 27,22 a 26,26 millones. Así, las existencias finales fueron calculadas por el organismo en 28,72 millones de toneladas, por encima de los 27,50 millones de febrero y de los 27,76 millones proyectados por los privados. Con el grueso del ciclo comercial 2018/2019 muy avanzado en el hemisferio Norte, no hubo grandes novedades en las cifras globales, con el volumen calculado para las ventas externas rusas estable en 37 millones de toneladas.

Los datos dados por el USDA en su informe mensual y la ya citada firmeza del dólar (la paridad con el euro cerró la semana en 1,1242) eclipsaron un reporte semanal sobre las exportaciones positivo. El jueves, el organismo estadounidense relevó negocios por 621.700 toneladas de trigo, por encima de las 476.300 toneladas del trabajo anterior y del rango previsto por el mercado, de 200.000 a 500.000 toneladas.

Granar Research



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