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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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16
SET 2018
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Panorama Agrícola Semanal

El balance de la semana de negocios en el mercado estadounidense dejó bajas superiores al 4% para los precios del maíz y al 1,5% para la soja, en general producto de las nuevas cifras del reporte mensual del USDA y a la continuidad de la guerra comercial entre los Estados Unidos y China. Para el trigo hubo altibajos, siempre con Rusia como motivo central de los movimientos de las cotizaciones. En el mercado local, la fuerte depreciación del peso brindó impulso a los valores de la mercadería disponible, mientras que el resultado fue negativo para los granos de la nueva campaña.

Panorama Agrícola Semanal

El balance de la semana de negocios en el mercado estadounidense dejó bajas superiores al 4% para los precios del maíz y al 1,5% para la soja, en general producto de las nuevas cifras del reporte mensual del USDA y a la continuidad de la guerra comercial entre los Estados Unidos y China. Para el trigo hubo altibajos, siempre con Rusia como motivo central de los movimientos de las cotizaciones. En el mercado local, la fuerte depreciación del peso brindó impulso a los valores de la mercadería disponible, mientras que el resultado fue negativo para los granos de la nueva campaña.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 14

Viernes 7

Diferencia en %

Petróleo

68,99

67,75

+1,83

Dólar/Euro

1,1633

1,1565

+0,59

Real/Dólar

4,1667

4,1042

+1,52

Peso/Dólar*

39,66

36,79

+7,80

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación.

SOJA

Por otra fuerte devaluación del peso frente al dólar y por una mayor competencia entre las fábricas y la exportación, los precios de la soja argentina para las entregas inmediatas cerraron la semana con importantes mejoras. Para la zona del Gran Rosario la transición de las propuestas de los compradores creció de 9100 a 9700 pesos por tonelada. Ese último valor fue el viernes la oferta abierta de las fábricas, pero hubo exportadores que llegaron a pagar 10.000 pesos por lotes muy puntuales. Para el Sur de Buenos Aires, las ofertas de la demanda (mayormente exportadores) crecieron de 9200 a 10.000 pesos por tonelada para Bahía Blanca y de 9300 a 10.000 pesos para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por la Secretaría de Agroindustria de la Nación en $ 9470, mientras que para el lunes fue fijado en $ 9382. En el cierre del segmento comercial la BCR relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 9625 pesos por tonelada.

En cuanto a la soja de la próxima cosecha, la transición fue de 245 a 250 dólares por tonelada para el Gran Rosario hasta la rueda del miércoles. Jueves y viernes no hubo propuestas de los compradores. En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) el balance de la semana fue negativo para la soja, dado que las posiciones noviembre y mayo retrocedieron de 267 a 263 dólares por tonelada y de 257,60 a 249,80 dólares por tonelada.

Acerca de los cultivos, en una valoración preliminar, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indicó el miércoles que aunque en principio se esperaba un nuevo retroceso de la superficie de soja, “el área de siembra subirá en este nuevo ciclo. Se estima una intención de siembra de 17,9 millones de hectáreas, lo que resulta en un incremento de 1,3% respecto del año pasado. Con estos guarismos se proyecta una cosecha de 50 millones de toneladas”, dijo la entidad.

El mismo día, el USDA elevó de 37 a 37,80 millones de toneladas su cálculo sobre la cosecha 2017/2018 de soja argentina, en tanto que mantuvo las importaciones en 3,90 millones y redujo de 3,10 a 2,10 millones las ventas externas de poroto. Para el nuevo ciclo, el organismo mantuvo la producción en 57 millones; las importaciones en 2,22 millones, y el saldo exportable de poroto, en 8 millones.

 

Resultó negativo el balance de la semana para los precios de la soja en la Bolsa de Chicago, donde las posiciones noviembre y enero perdieron un 1,60 y un 1,52%, al pasar de 310,12 a 305,16 y de 314,99 a 310,21 dólares por tonelada. La caída fue mayor para la harina, cuyo contrato octubre resignó un 2,83%, al caer de 346,89 a 337,08 dólares por tonelada.

Los tres principales fundamentos bajistas fueron dos:

  • Las cifras del USDA
  • Las cifras del informe mensual del Ministerio de Agricultura de China
  • La continuidad de la guerra comercial entre EE.UU. y China

Relacionado con la suerte de la cosecha, el martes el USDA ponderó el 68% de soja en estado bueno/excelente, por encima del 66% de la semana pasada y del 60% vigente a igual fecha de 2017. Añadió que está perdiendo hojas el 31% de los cultivos, contra el 16% de la semana pasada; el 20% de igual momento de 2017, y el 19% promedio. La semana próxima el organismo dará su primera valoración sobre el avance de la cosecha de soja.

En cuanto a las nuevas cifras del reporte mensual, el USDA elevó de 124,81 a 127,73 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha récord 2018/2019 y la dejó por encima de los 126,53 millones previstos por el mercado. Dicho crecimiento se sustentó en un rinde promedio de 35,51 quintales por hectárea, frente a los 34,70 quintales del trabajo anterior. En el resto de las variables comerciales, y teniendo en cuenta la reducción del stock inicial, de 11,69 a 10,74 millones de toneladas, elevó la molienda y el uso total, pero no modificó su expectativa sobre las exportaciones y las mantuvo en 56,06 millones, quizá, sincerando el escenario de continuidad de la guerra comercial con China. Así, las existencias finales fueron calculadas en un récord de 23 millones de toneladas, por encima de los 21,35 millones de agosto y de los 22,59 millones calculados por el mercado. Este dato implica un aumento del 114,15% frente a los 10,74 millones dejados como remanente por la campaña anterior.

El mismo miércoles, el Ministerio de Agricultura de China recortó en un 10,87% su previsión sobre las importaciones chinas de soja, de 93,85 a 83,65 millones de toneladas. Este dato quedó lejos de los 94 millones “positivistas” proyectados por el USDA. Además, el organismo asiático elevó de 15,37 a 15,85 millones el volumen de la cosecha de soja, frente a los 14,55 millones del ciclo 2017/2018. Resulta cada vez más evidente que las autoridades chinas están tomando el conflicto comercial como una oportunidad para encontrar las opciones necesarias para diversificar las fuentes de alimentos para sus rodeos y para reducir la dependencia que se tuvo de la mercadería importada desde los Estados Unidos. Esto puede dejar una marca permanente en la relación entre ambos países incluso luego de que se arribe a un entendimiento y a un fin de la guerra comercial actual.

Y en cuanto a la guerra comercial, el mismo día de la publicación del informe mensual del USDA se conoció la noticia de la invitación de funcionarios estadounidenses a sus pares chinos para discutir nuevamente las relaciones comerciales entre ambas naciones. Esa noticia, que se difundió pocos minutos antes de la aparición de las cifras del USDA, hizo que los precios de la soja revirtieran las bajas iniciales el miércoles y que pese a los datos bajistas del reporte el cierre mostrara alzas para la oleaginosa. Sin embargo, un día después fue el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el que se encargó otra vez de desbaratar la expectativa de los operadores al publicar el siguiente mensaje en su cuenta de twitter, en respuesta al Wall Street Journal: “No estamos presionados para hacer un trato con China, ellos están bajo presión para hacer un trato con nosotros. Nuestros mercados están surgiendo, los suyos están colapsando. Pronto estaremos ganando miles de millones en aranceles y fabricando productos en casa”. Así, el mercado volvió sobre los pasos dados el miércoles y cerró con bajas el jueves y el viernes.

Ahora, a partir del inicio de la cosecha de soja en los Estados Unidos, la necesidad de encontrar soluciones para el conflicto bilateral comenzará a elevar las urgencias de los operadores estadounidenses, porque la presión del grano nuevo demandará pasos firmes para encontrar nuevos destinos para la oleaginosa. El hecho de que las compras de la Unión Europea evolucionen en forma lenta no aporta soluciones y mucho menos, la beligerancia recurrente de Trump en las redes sociales.

Por último, entre neutro a levemente bajista resultó el reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos. En efecto, el jueves el USDA relevó ventas de poroto de soja por 693.400 toneladas, cerca de las 672.600 toneladas del informe anterior y dentro del rango calculado por los operadores, de 500.000 a 1.000.000 toneladas.

MAÍZ

Un cierre con altibajos dejó la semana para los precios del maíz argentino. La transición de las ofertas por el grano disponible fue de 5100 a 5300 pesos por tonelada para el Gran Rosario y de 133 a 138 dólares para Bahía Blanca. Para Necochea el valor del cereal se mantuvo estable, en 5100 pesos por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por la Secretaría de Agroindustria en $ 4938, mientras que para el lunes fue fijado en 5011 pesosLas ofertas de los consumos relevadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) por maíz seco se ubicaron entre 4850 y 5300 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

La oferta de los exportadores por el maíz de la nueva cosecha para el Gran Rosario se mantuvo en 140 dólares por tonelada. El saldo fue bajista para el cereal en el Matba, donde los ajustes de las posiciones diciembre y abril retrocedieron de 154 a 146,50 y de 152 a 146,30 dólares por tonelada.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA indicó que durante la semana continuó la incorporación de lotes de maíz con destino grano comercial en el centro del país. “A pesar de los avances relevados, comienza a ponerse en duda la estimación inicial de 5,8 millones de hectáreas para la campaña 2018/2019, producto de los cambios relevados en los derechos de exportación. Se espera que en las próximas semanas se agilicen las labores y se tenga un panorama más claro de la intención de siembra final para el cereal durante el presente ciclo”.

En el mismo sentido, la BCR explicitó que la decisión oficial de aplicar derechos de exportación al maíz está impactando en la perspectiva de siembra 2018/2019. Según la entidad, la implantación nacional se recortará en 200.000 hectáreas respecto de lo previsto inicialmente, con una pasó de 6,8 a 6,6 millones de hectáreas (grano y forraje). “El ciclo 2018/2019 empezó con una fuerte predilección por los cereales, pero tras los nuevos derechos de exportación que pesan sobre el maíz se está reprogramando las siembras tardías. La preferencia se está volcando hacia la soja en busca del mayor retorno por peso y de bajar el riesgo financiero de las empresas”, indicó la entidad. Añadió que tomando como supuesto 1 millón de hectáreas sin entrar en el circuito de comercialización granaria, “la producción para grano tendría una base cosechable de 5,6 millones”. Según la BCR, siguen vigentes los pronósticos que suponen que “las lluvias estén favor del ciclo del cultivo, dejando con escasas posibilidades la repetición de un evento seco. Bajo estas conjeturas, la cosecha maíz 2018/2019 estaría arrojando un volumen de 43 millones de toneladas”.

El miércoles el USDA estimó la producción de maíz 2017/2018 en 32 millones de toneladas, por debajo de los 33 millones previstos el mes pasado. Las ventas externas fueron calculadas en 23 millones, contra los 24 millones proyectados el agosto. En cuanto a la nueva campaña, el organismo sostuvo sus previsiones de cosecha y de saldo exportable en 41 y en 27 millones de toneladas, respectivamente.

 

Muy negativo resultó el balance de la semana para los precios del maíz de los Estados Unidos. En efecto, los contratos septiembre y diciembre en la Bolsa de Chicago perdieron un 4,87 y un 4,15%, al pasar de 139,46 a 132,67 y de 144,48 a 138,48 dólares por tonelada. El principal fundamento bajista resultó el informe mensual del USDA, que contrarió a los operadores al elevar la previsión sobre la cosecha estadounidense, que ya está en marcha.

En ese sentido, el martes el USDA relevó el avance de la recolección de maíz sobre el 5% del área apta, frente al 5% vigente un año atrás y al 3% promedio de las últimas cuatro campañas. Además, ponderó el 68% del maíz en estado bueno/excelente, por encima del 67% de la semana pasada y del 61% vigente un año atrás. Añadió que está maduro el 35% de los cultivos, frente al 22% de la semana anterior; al 20% de igual momento del año anterior, y al 21% promedio.

Y en cuanto a las cifras mensuales, el miércoles el USDA estimó la producción de maíz de los Estados Unidos en 376,62 millones de toneladas, por encima de los 370,51 millones de agosto y de los 369,05 millones previstos por los operadores. Ese resultado fue consecuencia de un rinde promedio nacional de 113,79 quintales por hectárea, que quedó por encima de los 111,97 quintales del reporte anterior y de los 111,60 quintales esperados por los privados. En el resto de las variables comerciales elevó el uso forrajero; el uso total, y las exportaciones. Las existencias finales fueron calculadas en 45,06 millones de toneladas, por encima de los 42,77 millones de agosto y de los 41,63 millones esperados por los operadores.

Para completar un panorama poco promisorio, resultó negativo para el maíz el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el jueves el USDA relevó ventas de maíz por 774.200 toneladas, por debajo de las 1.032.900 toneladas del trabajo anterior y del rango previsto por el mercado, de 800.000 a 1.200.000 toneladas.

TRIGO

Al igual que el maíz, el trigo argentino concluyó la semana con altibajos para los precios, aunque el dato más significativo fue la fuerte caída de las ofertas de los exportadores por el cereal de la nueva cosecha durante la rueda del viernes. En efecto, la comparación semanal refleja que la transición de las propuestas por el grano nuevo para el Gran Rosario fue de 190 a 184 dólares por tonelada para las entregas en enero; de 195 a 186 dólares para febrero, y de 200 a 190 dólares para marzo. Sin embargo, la caída entre el jueves y el viernes fue de 200 a 184; de 205 a 186, y de 210 a 190 dólares, respectivamente.

Si bien habrá que aguardar el inicio de la nueva semana para ver la actitud que asumen los exportadores, la caída de las ofertas bien podría estar relacionada con el fuerte adelanto que registran las compras anticipadas. En ese sentido, el martes, en su trabajo semanal de “compras y embarques”, la Dirección de Planeamiento y Análisis de Mercado de la Secretaría de Agroindustria relevó que al 5 del actual los exportadores sumaron compras de trigo nuevo por 5.828.80 toneladas, un 83,49% más que a igual momento de 2017, cuando habían adquirido 3.176.700 toneladas. Las Declaraciones Juradas de Ventas Externas ascendieron a 5.892.500 toneladas, frente a las apenas 390.100 toneladas declaradas un año atrás.

Acerca del trigo disponible, las ofertas de los exportadores crecieron de 7000 a 7500 pesos para el Gran Rosario, en buena medida impulsadas por la depreciación del peso. Para Bahía Blanca y para Necochea las propuestas se mantuvieron en 200 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por la Secretaría de Agroindustria en $ 7620, mientras que para el lunes fue fijado en 7680 pesosEl rango de ofertas de los molinos relevado a diario por la BCBA pasó de 7600/8700 a 7900/9700 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA indicó que a medida que transcurren las semanas, “la falta de humedad en regiones del NOA, NEA y de Córdoba comenzó a limitar el potencial de rendimiento de los lotes más afectados. Sin embargo, las últimas precipitaciones registradas sobre el norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires, sudoeste de Buenos Aires-sur de La Pampa y sudeste de Buenos Aires, lograron abastecer de una mejor humedad los lotes que se encuentran entre macollaje y encañazón”. En el caso particular del trigo implantado sobre el NOA, NEA y Córdoba, la entidad indicó que transita su ciclo fenológico bajo una condición de humedad deficitaria, la cual se agudizó durante los últimos días, como consecuencia de varias semanas sin registro de precipitaciones. “En el núcleo productivo de Salta, el cereal implantado en fechas tempranas comenzó a llenar grano y no se descarta la posibilidad de que los cuadros más afectados sean destinados a cobertura”.

Para la Argentina, el miércoles el USDA mantuvo sin cambios sus previsiones, con una cosecha de trigo de 19,50 millones de toneladas y con ventas externas por 14,20 millones.

 

Para los precios del trigo de los Estados Unidos el balance semanal dejó altibajos. En la Bolsa de Kansas la posición septiembre bajó un 1,94%, al pasar de 179,49 a 176 dólares por tonelada, mientras que el contrato diciembre sumó un 0,29%, tras variar de 189,14 a 189,69 dólares. El movimiento fue similar en Chicago, con una baja del 1,29% para septiembre, de 178,67 a 176,37 dólares, y con una suba (más bien, estabilidad) del 0,05% para diciembre, de 187,85 a 187,95 dólares. La oscilante especulación con Rusia y sus exportaciones y las cifras del nuevo informe mensual del USDA fueron los factores más relevantes para el ritmo de los precios de las Bolsas estadounidenses.

En cuanto a los cultivos, el martes el USDA relevó el avance de la cosecha del trigo de primavera sobre el 93% del área apta, contra el 87% de la semana pasada; el 94% vigente un año atrás, y el 85% promedio. Además, el organismo confirmó el inicio de la siembra de las variedades de invierno, con un progreso sobre el 5% de la superficie prevista, contra el 5% vigente un año atrás y frente al 5% promedio de las cuatro campañas precedentes. En este punto hay que destacar que las condiciones de los suelos en los principales Estados productores del cereal se presentan positivas para las labores.

Respecto del informe mensual del USDA, lo relevante no estuvo en las cifras respectivas a los Estados Unidos, dado que el organismo no introdujo cambios, al dejar la cosecha en 51,08 millones de toneladas y existencias finales en 25,45 millones, frente a los 25,61 millones previstos por los privados. Lo relevante estuvo en las cifras del comercio global y en ellas, en las respectivas a Rusia, dado que mientras el mercado esperaba reducciones en los volúmenes de la cosecha y del saldo exportable, el organismo elevó de 68 a 71 millones la producción y sostuvo en 35 millones las ventas externas.

Este dato generó importantes bajas en las Bolsas estadounidenses en las ruedas del miércoles y del jueves, incluso pese a la reducción prevista para las ventas externas de Canadá, de 24,50 a 24 millones de toneladas, y de Australia, de 16 a 14 millones.

Sin embargo, en la rueda del viernes los precios del trigo retomaron la senda alcista, con ganancias superiores a los 5 dólares, otra vez por la especulación de los operadores con el rumbo que podrían asumir las exportaciones rusas. Esa nueva especulación estuvo relacionada con la noticia de mayores controles de calidad sobre los embarques por parte del ente regulador de seguridad alimentaria de Rusia, debido –según indicaron– a las quejas de los compradores y a la menor calidad de la cosecha. Reuters indicó que fuentes oficiales rusas negaron que controles más estrictos estuvieran relacionados con una eventual restricción a las ventas de trigo, pero operadores consignados por la agencia de noticias advirtieron que los nuevos controles resultan excesivos y que sí podrían demorar la salida de buques y el cumplimiento de contratos. Esto último resultó suficiente para los especuladores que mueven el rumbo de los precios en los Estados Unidos.

Por último, resultó neutro para el mercado el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el jueves el USDA relevó ventas de trigo por 387.600 toneladas, cerca de las 379.800 toneladas del reporte anterior y dentro del rango previsto por los operadores, de 300.000 a 500.000 toneladas.

Granar Research



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