CLIMA

VER MAS


USUARIOS ACTIVOS

Total online: 413
SUPLEMENTOS RURALES
Imprimir nota
12
MAY 2018
FacebookTwitter

Hoja de ruta para evitar sorpresas durante la siembra de trigo

El entusiasmo por sembrar trigo después de los problemas sufridos con la gruesa no debe hacer olvidar las cuestiones agronómicas básicas. "Antes de tirarse a la pileta hay que revisar lote por lote", aconseja un técnico que tiene varias campañas en sus espaldas. "En muchos potreros la napa se profundizó por la sequía estival; luego, las lluvias de abril-principios de mayo humedecieron la capa superficial, pero no alcanzaron para unir los dos frentes de humedad, y quedó un sándwich con una parte seca, que encierra un riesgo para los trigos", advierte.

Hoja de ruta para evitar sorpresas durante la siembra de trigo

Antes de la siembra se recomienda revisar cada lote

Contenido de humedad

El entusiasmo por sembrar trigo después de los problemas sufridos con la gruesa no debe hacer olvidar las cuestiones agronómicas básicas. "Antes de tirarse a la pileta hay que revisar lote por lote", aconseja un técnico que tiene varias campañas en sus espaldas. "En muchos potreros la napa se profundizó por la sequía estival; luego, las lluvias de abril-principios de mayo humedecieron la capa superficial, pero no alcanzaron para unir los dos frentes de humedad, y quedó un sándwich con una parte seca, que encierra un riesgo para los trigos", advierte.

Sales en superficie

La segunda cuestión por revisar es la presencia de sales en superficie en lotes que sufrieron inundación prolongada en el primer semestre de 2017. "Hay que medir la conductividad eléctrica y el pH; si aparecen valores por encima de 3 decisiemens por metro y mucha presencia de sulfatos de sodio y de calcio no debería sembrarse trigo, sino un cultivo de cobertura -avena, vicia, centeno- que vaya permitiendo el lavado a profundidad con sucesivas lluvias, para luego desarrollar un cultivo estival, como sorgo granífero", aconseja el técnico.

Fertilidad

La fertilidad disponible es el otro punto por revisar. Los lotes con mejores parámetros podrían destinarse a trigo y los más flojos a cebada forrajera, por ejemplo. Esta especie desarrolla bien en condiciones regulares y tolera cierta salinidad, aunque no soporta el anegamiento. Si se superan estas barreras que pueden limitar la expansión del cultivo de trigo, el técnico propone hacerlo con muy buen nivel tecnológico: suficiente fertilización fosforada de base y aplicaciones de urea para sumar por lo menos 120 kilos del nitrógeno, entre lo provisto por el suelo y el fertilizante.

La Nación - Carlos Marin Moreno



© 2015 | Todos los derechos reservados Agente de Liquidación y Compensación Propio registrado bajo el N° 499 de la CNV
Nextsys