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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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24
FEB 2018
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Panorama Agrícola Semanal

La semana de negocios en la Bolsa de Chicago volvió a dejar subas para los precios de la soja, producto de la persistente falta de humedad en la Argentina. Esta vez, las alzas estuvieron limitadas por la cada vez más “aceptada” previsión de cosecha récord en Brasil. Para el maíz casi no hubo cambios, en tanto que para el trigo el saldo fue bajista, por las buenas lluvias caídas en las zonas de producción de las variedades de invierno. En el mercado doméstico hubo valores firmes para los cereales y subas para la soja disponible que, no obstante, no alcanzaron para alentar volúmenes de ventas relevantes.

Panorama Agrícola Semanal

La semana de negocios en la Bolsa de Chicago volvió a dejar subas para los precios de la soja, producto de la persistente falta de humedad en la Argentina. Esta vez, las alzas estuvieron limitadas por la cada vez más “aceptada” previsión de cosecha récord en Brasil. Para el maíz casi no hubo cambios, en tanto que para el trigo el saldo fue bajista, por las buenas lluvias caídas en las zonas de producción de las variedades de invierno. En el mercado doméstico hubo valores firmes para los cereales y subas para la soja disponible que, no obstante, no alcanzaron para alentar volúmenes de ventas relevantes.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 23

Viernes 16

Diferencia en %

Petróleo

63,54

61,91

+5,86

Dólar/Euro

1,2303

1,2445

-1,14

Real/Dólar

3,2387

3,2213

+0,54

Peso/Dólar*

19,880

19,660

+1,12

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

Agridulce resultó el balance de la semana para la soja en el mercado local, dado que, pese al cierre positivo para el valor nominal de la oleaginosa física, los productores optaron por vender muy poca mercadería, ante la expectativa de precios superiores y frente a un contexto de incertidumbre sobre qué ocurrirá con la oferta en sus propios campos en la cosecha que se viene, producto de la persistente sequía que castiga los cultivos. En ese contexto, y sin ofertas abiertas en Bahía Blanca y en Necochea, la propuesta de los compradores para la zona del Gran Rosario creció de 5900 a 6000 pesos por tonelada, luego de tocar los 6050 pesos a media semana.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro) en $ 6166, mientras que para el lunes fue fijado en 6168 pesos por tonelada. En el cierre del segmento comercial, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera en 6107 pesos por tonelada.

Sin cambios terminó la semana para el valor de la soja de la próxima cosecha para las entregas en mayo, en 290 dólares por tonelada. Vale destacar que el martes la propuesta de la demanda alcanzó los 300 dólares. Positivo resultó el balance semanal en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), donde los ajustes de las posiciones mayo y julio crecieron de 291,60 a 300,90 y de 297,50 a 306,40 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 21 de febrero y el 22 de marzo deben salir desde las terminales del Gran Rosario 165.500 toneladas de poroto de soja, 1.000.590 toneladas de harina y 261.132 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 25.000 toneladas de harina y 1800 toneladas de aceite; desde Necochea, 28.822 toneladas de harina y 14.000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 25.000 toneladas de poroto.

Respecto de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) recortó de 50 a 47 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de soja y advirtió que, a partir de las perspectivas climáticas, el escenario actual podría agravarse durante los próximos días. “Clima seco y elevadas temperaturas continúan afectando la producción de soja en casi todo el centro y el sur de la región agrícola. Las lluvias relevadas durante el inicio de esta semana brindaron alivios momentáneos en sectores de Buenos Aires, sin embargo, aún prevalece una condición hídrica de regular a sequía en la provincia, en tanto que el cultivo ya presenta daños irreversibles, que incluso podrían acentuarse durante los próximos días. En Córdoba, Santa Fe y en Entre Ríos, además de las mermas en rendimiento, ahora se suma el riesgo de pérdida de gran parte del área sembrada como soja de segunda, que fue récord durante la presente campaña”, detalló. Y agregó que en el norte del país la región NOA aún mantiene una favorable oferta hídrica, incluso se relevan excesos en zonas puntuales del norte de Salta. En cambio, en la región NEA se comenzó a reportar humedad regular en cuadros que inician etapas reproductivas.

En la misma línea, el miércoles la BCR redujo de 52 a 46,50 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de soja. “La falta de agua se recrudeció en febrero y dejó en condiciones de estrés termo hídrico muy grave la definición del rinde en regiones clave de la Argentina. Durante las últimas dos semanas de enero, lejos de mejorar la oferta hídrica en la región pampeana, se afirmó el comportamiento de los núcleos de lluvias en el norte del país. En febrero se acentuó el bloqueo sobre la región pampeana. La moderada a escasa oferta hídrica que venía desarrollándose a pequeña escala territorial desapareció por dos largas semanas. Si bien hace unos diez días volvieron a activarse algunos fenómenos regionales, la altísima consistencia de los centros de alta presión impide la llegada de lluvias generalizadas con montos significativos”, explicó la entidad. Agregó que esto ha tenido consecuencias muy serias para la campaña, en la que se estiman pérdidas asociadas a estrés hídricos en la región central en torno de las 720.000 hectáreas.

En su informe mensual de estimaciones agrícolas, el Minagro redujo el jueves de 16,75 a 16,50 millones de hectáreas la superficie destinada a la soja, pero no hizo una proyección de cosecha. En su trabajo, el organismo realizó modificaciones en las variables comerciales 2016/2017. En efecto, elevó de 9,40 a 9,50 millones de toneladas el stock inicial y de 910.000 a 1.310.000 toneladas la importación temporal, pero redujo de 47,35 a 45,50 millones la industrialización y de 8 a 7,50 millones el saldo exportable. Así, las existencias finales fueron calculadas en 12,80 millones de toneladas, por encima de los 9,95 millones del reporte de enero.

 

Volvió a ser positivo el balance de la semana para los precios de la soja en la Bolsa de Chicago, donde los ajustes de los contratos marzo y mayo sumaron un 1,44 y un 1,45%, al pasar de 375,34 a 380,76 y de 379,38 a 384,89 dólares por tonelada. Así, quedaron en el nivel más alto desde mediados de julio último. El saldo también fue levemente alcista para la harina de soja, que ganó un 0,59%, al variar de 411,49 a 413,91 dólares por tonelada para la posición marzo.

El principal fundamento alcista volvió a ser la Argentina, por la persistencia de la sequía que afecta amplias zonas agrícolas en momentos en que la mayor parte de los cultivos define su potencial de rendimiento. La ausencia de pronósticos que auguren un cambio en la tendencia climática mantuvo latente durante casi toda la semana la actividad compradora de los fondos de inversión especuladores, que en las últimas semanas abandonaron la corriente vendedora y pasaron a aportar por la oleaginosa.

La tónica alcista impulsada por el “Efecto Argentina” fue amortiguada por el “Efecto Brasil”, en medio de una cosecha que apunta a ser récord y a acentuar el liderazgo brasileño en el mercado exportador de poroto de soja. En efecto, el lunes Safras & Mercado incrementó su proyección de cosecha de 114,56 a 115,64 millones de toneladas y el viernes, Agroconsult dio la nota al incrementar su previsión de 114,10 a 117,50 millones. En cuanto a la recolección, AgRural la reportó el viernes sobre el 25% del área apta, contra el 27% promedio de los últimos cinco años y el 36% vigente un año atrás.

Resultó negativo para el mercado el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses. En efecto, el viernes el USDA relevó la cancelación de ventas por 109.200 toneladas de poroto de soja 2017/2018, contra las ventas efectivas del segmento anterior, de 640.400 toneladas y frente a un rango previsto por los operadores, de entre 600.000 a 900.000 toneladas. En cuanto a la harina de soja, el organismo confirmó negocios por 131.900 toneladas, por debajo de las 210.000 toneladas de la semana anterior y del rango estimado por los privados, de 200.000 a 450.000 toneladas. Además, el USDA relevó negocios por 222.100 toneladas de soja 2018/2019.

Acerca del Foro Anual del USDA, realizado entre el jueves y el viernes, el organismo proyectó la siembra de soja 2018/2019 en 36,42 millones de hectáreas, casi sin cambios frente a los 36,46 millones del ciclo anterior. En cuanto a las variables de la nueva campaña, los técnicos estimaron la nueva cosecha en 117,57 millones de toneladas; el rinde promedio en 32,62 quintales por hectárea, y el stock final, en 12,52 millones. En la temporada 2017/2018 las cifras respectivas fueron, 119,53 millones; 33,02 quintales, y 14,42 millones.

Un dato interesante para entender la reducción proyectada por el USDA sobre las existencias finales del nuevo ciclo es que prevé exportaciones 2018/2019 por 62,59 millones de toneladas, un 9,52% por encima de los 57,15 millones vigentes en la actual campaña. El gran interrogante: ¿Cómo hará Estados Unidos para alcanzar esa meta frente a una potencial oferta exportable récord de Brasil?

MAÍZ

Con saldo positivo cerró la semana el maíz argentino, dado que las ofertas de los exportadores crecieron de 3200 a 3250 pesos por tonelada para las terminales del Gran Rosario y de Necochea, en tanto que para Bahía Blanca la propuesta pasó de 3200 pesos a 170 dólares, que en el cierre del segmento implicaron 3379,75 pesos por tonelada. Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por el Minagro en $ 3258, mientras que para el lunes fue fijado en 3263 pesos por tonelada. La actividad de los consumos se vio muy afectada por la medida de protesta de los transportistas, las principales propuestas relevadas por la BCBA por maíz seco se ubicaron entre 3100 y 3370 pesos por tonelada.

Positivo resultó el cierre semanal para el maíz de la nueva cosecha para las entregas entre marzo y mayo, al pasar de 160 a 165 dólares por tonelada. De igual modo, fue alcista el saldo en el Matba, dado que los ajustes de los contratos abril y julio crecieron de 163,10 a 169,50 y de 158 a 165,50 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 21 de febrero y el 22 de marzo deben salir desde las terminales del Gran Rosario 960.315 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 367.856 toneladas; desde Necochea, 46.948 toneladas, y desde otros puertos, 19.000 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA redujo de 39 a 37 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de maíz para grano comercial y confirmó que la recolección avanzó sobre el 2% del área apta, con rindes que se ubican por debajo de las expectativas. “Los lotes de maíz transitan el período de definición de rendimiento bajo reservas hídricas regulares en parte del país, por lo cual se produjo una baja en las expectativas de para la actual campaña”, indicó la entidad. Y añadió que, en Córdoba, Santa Fe y en Entre Ríos la ausencia de lluvias y las elevadas temperaturas continuaron reduciendo el potencial de rinde en lotes de primer y de segunda. “A estos últimos se les suma el costo para controlar trips y arañuelas, incrementado el riesgo de comenzar a registrar abandono de superficie”. Sin embargo, la entidad destacó que el panorama es diferente en el norte del país, donde las reservas hídricas son adecuadas y donde gran parte de los cuadros conserva una buena condición. “El clima de las próximas semanas será clave para evaluar el potencial de rendimiento de los lotes tardíos a lo largo de toda la región agrícola, los cuales están iniciando su período crítico”.

Por su parte, la BCR redujo el miércoles de 39,90 a 35 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de maíz. “El rinde nacional se ha estimado en 64,4 quintales por hectárea, cuando la estimación previa era de 73,5 quintales. El número de producción se compone, por ende, de esa cifra de productividad unitaria y 987.000 hectáreas que no entrarían en el circuito comercial”, dijo la entidad.

En su informe mensual de estimaciones agrícolas, el jueves el Minagro elevó de 8,70 a 8,99 millones de hectáreas la siembra total de maíz, de las cuales 6,49 millones serán destinadas a grano y 2,50 millones a “silajes, diferidos, pérdidas, etcétera”. El organismo no hizo una proyección sobre el volumen de la cosecha 2017/2018. No obstante, hubo modificaciones en las variables comerciales del ciclo 2016/2017, dado que se redujo de 5,65 a 3,20 millones de toneladas el stock inicial; de 3,45 a 3,24 millones la industrialización y otros usos; de 16 a 15,84 millones el consumo animal, en tanto que se mantuvo en 26 millones el saldo exportable. Así, las existencias finales fueron calculadas en 7,62 millones, por debajo de los 9,70 millones previstos en enero.

 

Casi sin cambios cerró la semana para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los ajustes de las posiciones marzo y mayo resignaron un 0,34 y un 0,14%, al pasar de 144,68 a 144,19 y de 147,63 a 147,43 dólares por tonelada. Sin novedades relevantes, el cereal careció de protagonismo durante las cuatro ruedas de negocios. Las lluvias que durante toda la semana cayeron con generosidad sobre el sur y sobre el este de la zona núcleo de producción de granos gruesos fueron el principal factor bajista para las cotizaciones del cereal.

Fue positivo para el mercado el reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el viernes el USDA relevó ventas de maíz 2017/2018 por 1.555.400 toneladas, por debajo de las 1.974.400 toneladas del segmento anterior, pero por encima del rango previsto por los operadores, de 1 a 1,5 millones de toneladas. Además, el organismo confirmó operaciones por 65.500 toneladas de grano 2018/2019.

Acerca del Foro Anual del USDA, el organismo estimó en 36,42 millones de hectáreas la superficie que será destinada al maíz en la campaña 2018/2019, frente a los 36,50 millones del ciclo anterior. En cuanto a las principales variables comerciales, el USDA proyectó la producción en 365,52 millones de toneladas; el rinde promedio, en 109,21 quintales por hectárea, y las existencias finales, en 57,71 millones. Esas cifras quedaron por debajo de los 370,96 millones; los 110,84 quintales, y los 59,74 millones de la campaña precedente.

TRIGO

Sin cambios nominales cerró la semana el trigo argentino en la plaza física, dado que los exportadores volvieron a proponer $ 3500 por tonelada para la zona del Gran Rosario y US$ 180 para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea, que en el cierre del segmento implicaron $ 3578,40 por tonelada. Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por el Minagro en $ 3508, mientras que para el lunes fue fijado en 3514 pesos por tonelada. El rango de propuestas de los molinos, relevado a diario por la BCBA, creció de 3330/4100 a 3450/4300 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

Por las entregas diferidas las ofertas para marzo/abril fueron de US$ 178 por tonelada y se ampliaron hasta los 180/185 dólares para el período mayo/julio. En el Matba tampoco hubo grandes modificaciones, con la posición marzo creciendo de 185,50 a 186 dólares por tonelada y con el contrato julio estable, en 189 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 21 de febrero y el 22 de marzo deben salir desde las terminales del Gran Rosario 626.700 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 194.910 toneladas; desde Necochea, 126.114 toneladas, y desde otros puertos, 25.000 toneladas. Al 21 del actual, el Minagro relevó Declaraciones Juradas de Ventas Externas de trigo 2017/2018 por 6.948.741 toneladas.

El jueves, en su informe mensual de estimaciones agrícolas, el Minagro elevó de 11 a 11,70 millones de toneladas el saldo exportable de trigo 2017/2018.

 

Fue negativo el balance de la semana para los precios del trigo de los Estados Unidos. En efecto, las posiciones marzo y mayo en la Bolsa de Chicago perdieron un 1,21 y un 1,54%, al pasar de 166,17 a 168,20 y de 170,58 a 173,25 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos resignaron un 1,98 y un 1,77%, tras variar de 172,33 a 175,82 y de 178,12 a 181,33 dólares por tonelada. Buenas lluvias caídas sobre las zonas productoras de trigo de invierno fueron las principales responsables de la tónica bajista de las cotizaciones.

En cuanto al Foro Anual del USDA, el organismo estimó la superficie total destinada al trigo en el ciclo 2018/2019 en 18,82 millones de hectáreas, frente a los 18,62 millones de la campaña anterior. Acerca de las principales variables comerciales, proyectó la cosecha en 50,05 millones de toneladas; el rinde promedio en 31,88 quintales por hectárea, y el stock final en 25,34 millones, contra los 47,38 millones; los 31,14 quintales, y los 27,46 millones del ciclo precedente.

Resultó neutro para el mercado de trigo el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el viernes el USDA relevó ventas 2017/2018 por 328.900 toneladas, por encima de las 311.100 toneladas del segmento anterior y dentro del rango previsto por los operadores, de 250.000 a 500.000 toneladas. Además, el organismo reportó negocios por 53.600 toneladas de grano del ciclo 2018/2019.

Granar Research



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