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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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ENE 2018
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Panorama Agrícola Semanal

La semana que cerró con los informes del USDA dejó bajas generales para los precios de la soja, del maíz y del trigo en el mercado estadounidense. El incremento de las existencias finales de los tres granos en los Estados Unidos y el relevamiento de una superficie sembrada con trigos de invierno mayor a la esperada por los operadores fueron los principales factores bajistas contenidos en los reportes oficiales. En el nivel local, la apreciación parcial del peso le restó firmeza a la soja, mientras que el mercado de los cereales se mantuvo con valores sostenidos, sobre todo para el trigo.

Panorama Agrícola Semanal

La semana que cerró con los informes del USDA dejó bajas generales para los precios de la soja, del maíz y del trigo en el mercado estadounidense. El incremento de las existencias finales de los tres granos en los Estados Unidos y el relevamiento de una superficie sembrada con trigos de invierno mayor a la esperada por los operadores fueron los principales factores bajistas contenidos en los reportes oficiales. En el nivel local, la apreciación parcial del peso le restó firmeza a la soja, mientras que el mercado de los cereales se mantuvo con valores sostenidos, sobre todo para el trigo.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 12

Viernes 5

Diferencia en %

Petróleo

64,27

61,54

+4,44

Dólar/Euro

1,2156

1,2042

+0,95

Real/Dólar

3,2062

3,2336

-0,85

Peso/Dólar*

18,590

18,760

-0,91

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

Resultó negativo el balance de la semana para los precios de la soja en el mercado doméstico, en gran medida por el parcial repunte del peso frente al dólar, pero también por las bajas externas y por la resistencia de los vendedores a presentar volumen, incluso en el nivel de los 5000 pesos. La transición de las ofertas de los compradores fue de 5000 a 4950 pesos por tonelada para la zona del Gran Rosario; de 4850 a 4750 pesos para Bahía Blanca, y de 4750 a 4700 pesos para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro) en $ 4934, mientras que para el lunes fue fijado en 4978 pesos por tonelada. En el cierre del segmento comercial, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera en 4896 pesos por tonelada.

En el mercado de operaciones forward no hubo grandes movimientos a lo largo de la semana, con una transición para la soja con entrega en mayo sobre el Gran Rosario de 258 a 257 dólares por tonelada. Este nivel de precios, que no lograba generar interés en los vendedores semanas atrás, cuando era superior al vigente para la soja disponible, ahora, que quedó debajo del propuesto para la oleaginosa con entrega inmediata, pasó a ser casi testimonial. La tónica bajista también se reflejó en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), donde los ajustes de las posiciones enero y mayo retrocedieron de 269 a 267 y de 263,30 a 260,50 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 10 y el 29 de enero deben salir desde las terminales del Gran Rosario 11.000 toneladas de poroto de soja, 1.124.841 toneladas de harina y 132.000 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 94.000 toneladas de harina; desde Necochea, 8000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 88.433 toneladas de harina.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) redujo de 18,1 a 18 millones de hectáreas su previsión sobre la superficie que será sembrada con soja y relevó el progreso de la implantación sobre el 94,3%, con una demora interanual de 2,1 puntos. “Lentamente avanza la siembra sobre el norte del país, pero se mantiene paralizada en el sur de la región agrícola. Sin margen de tiempo y debido al déficit hídrico que impidió concretar las expectativas de siembra en amplios sectores del sur de Buenos Aires, la estimación nacional de área destinada al cultivo se reduce a 18.000.000 de hectáreas, dejando 100.000 hectáreas fuera de la rotación agrícola durante el presente ciclo”, explicó la entidad. 

Añadió que la mayor parte del área implantada se encuentra vegetando o transitando etapas de floración bajo una favorable oferta hídrica que permite mantener el 78% del cultivo en buena condición. “Sin embargo, es importante destacar que un 37% de la superficie implantada cuenta con regular humedad y de no registrarse lluvias en el corto plazo podría incrementarse la proporción de cuadros en regular a mala condición, que a la fecha se encuentra próxima al 20%. A pocas semanas de iniciar etapas reproductivas críticas para la generación de rendimiento, el cultivo vuelve a depender de la evolución del clima a corto plazo”.

También el jueves, la BCR redujo de 54,50 a 52 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de soja y achicó de 18,8 a 18,5 millones de hectáreas la superficie cubierta con la oleaginosa. “Los últimos acontecimientos tienden a enmarcar la campaña en un ambiente de baja a moderada productividad, con muchos problemas por estrés termo hídrico. La sequía cubre todo el país, excepto el sur de Santa Fe, el centro y el sudeste de Córdoba, y el sudeste bonaerense”, indicó.

El viernes, en su informe mensual de oferta y demanda de granos, el USDA redujo de 57 a 56 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha argentina de soja. Además, el organismo mantuvo en 31,20 millones de toneladas el saldo exportable argentino de harina de soja y redujo de 5,90 a 5,60 millones las ventas externas de aceite.

 

Tras caer en cuatro de las cinco ruedas, los precios de la soja cerraron la semana con saldo negativo en la Bolsa de Chicago, donde los contratos enero y marzo perdieron un 1,82 y un 1,05%, al pasar de 353,29 a 346,86 y de 356,69 a 352,93 dólares por tonelada. En un segmento que estuvo marcado por la publicación del informe mensual del USDA, los operadores trabajaron con la idea de que el organismo elevaría el volumen de las existencias finales estadounidenses. Eso fue lo que se reflejó en los sucesivos cierres bajistas entre el lunes y el jueves.

Ese segmento negativo, además, fue potenciado por el inicio de la cosecha en Brasil, que dos estimadores brasileños (AgRural y Agroconsult) proyectaron el jueves en torno de los 114 millones de toneladas, y por la previsión de lluvias en zonas agrícolas de la Argentina muy necesitadas de aportes hídricos.

En ese escenario apareció el viernes el reporte mensual del USDA y generó subas parciales, más por un “alivio” sobre quienes esperaban “lo peor”, con una corrección hacia arriba de la cosecha estadounidense y de los stocks finales, que por las propias cifras reveladas por el organismo que, efectivamente, mostraron un incremento en el volumen de las existencias que dejará el ciclo 2017/2018.

Según el detalle de las cifras aportadas por el USDA, redujo de 33,29 a 33,02 quintales por hectárea el rinde promedio nacional, sobre una superficie cosechada que fue sostenida en 36,22 millones de hectáreas. A partir de esos datos, achicó de 120,44 a 119,52 millones de toneladas el volumen de la cosecha y, si bien continúa siendo récord histórico, la dejó por debajo de los 120,49 millones previstos por el mercado.

En el desglose comercial de las cifras, el organismo elevó de 52,80 a 53,07 millones la molienda y de 56,64 a 56,83 millones el uso total, pero redujo de 60,56 a 58,79 millones las exportaciones estadounidenses. Así, las existencias finales fueron proyectadas en 12,79 millones de toneladas, por encima de los 12,12 millones de diciembre y levemente por debajo de los 12,85 millones estimados por los privados. Sin embargo, el nuevo dato oficial implica un incremento del 55,79% de las reservas frente a los 8,21 millones dejados por el ciclo 2016/2017.

Y como lo señalamos el viernes en el análisis de las cifras del USDA, la relación entre una mayor cosecha de Brasil y los precios de la soja en Chicago es muy estrecha, dado que un eventual crecimiento de las exportaciones de poroto de soja brasileño va en detrimento directo de las colocaciones de los Estados Unidos, algo que complicaría el objetivo de bajar sus existencias finales. Tal como queda expresado en este reporte mensual, donde el organismo sube su proyección sobre las ventas brasileñas; baja su estimado para las exportaciones estadounidenses, e incrementa el volumen del stock final.

En efecto, el USDA estimó la producción de soja de Brasil en 110 millones de toneladas, por encima de los 108 millones calculados en diciembre, y elevó de 65,50 a 67 millones el saldo exportable. El jueves, la Conab elevó de 109,18 a 110,44 millones de toneladas la cosecha brasileña e incrementó de 64 a 65 millones el volumen exportable.

Vale tener en cuenta que Brasil ya lidera las colocaciones de poroto de soja en China y que, desde enero, el país asiático redujo del 2 al 1% la tolerancia de “materias extrañas” en los embarques estadounidenses.

En cuanto al reporte sobre las existencias de soja estadounidense al 1º de diciembre pasado, el USDA las calculó en 85,92 millones de toneladas, volumen que implicó un aumento del 8,94% frente a los 78,87 millones de igual momento de 2016, pero que quedó por debajo de los 86,57 millones de toneladas previstos por los privados.

Por último, resultó neutro para el mercado de la soja el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el jueves el USDA relevó ventas por 607.400 toneladas de poroto de soja, por encima de las 564.000 toneladas de la semana pasada y dentro del rango previsto por los operadores, de 500.000 a 850.000 toneladas. Los negocios con harina de soja sumaron 209.300 toneladas, por encima de las 109.000 toneladas del reporte anterior y dentro del rango estimado por el mercado, de 75.000 a 250.000 toneladas.

MAÍZ

La semana dejó valores firmes para el maíz disponible en el mercado local por el dinamismo de los embarques. Las ofertas de los exportadores crecieron de 2800 a 2850 pesos por tonelada para Bahía Blanca y para Necochea y se mantuvieron estables para el Gran Rosario, en 2800 pesos por tonelada. Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por el Minagro en $ 2747, mientras que para el lunes fue fijado en 2726 pesos por tonelada. Las principales propuestas de los consumos relevadas por la BCBA por maíz seco se ubicaron entre 2650 y 2800 pesos por tonelada.

En cambio, el saldo fue levemente bajista para el maíz de la próxima cosecha, en buena medida por las bajas externas. Para el cereal con entrega desde marzo sobre el Gran Rosario las propuestas pasaron de 150 a un rango de 147 a 148 dólares por tonelada. También fue negativo el saldo semanal en el Matba, donde los contratos abril y julio bajaron de 151 a 149,50 y de 146 a 144,40 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 10 y 29 de enero deben salir desde las terminales del Gran Rosario 886.810 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 171.450 toneladas; desde Necochea, 42.994 toneladas, y desde otros puertos, 40.233 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la siembra de maíz para grano comercial sobre el 85,8% de las 5.400.000 hectáreas proyectadas, con un avance semanal de 7,9 puntos. “La incorporación de lotes se concentró en el norte y en el sur del área agrícola nacional. Hacia las regiones NOA y NEA se dieron importantes avances a pesar de que aún se relevan lotes con condiciones hídricas regulares. En Córdoba, Buenos Aires y en San Luis entramos en la última parte de la ventana de siembra tardía. Sobre la zona centro-este de Entre Ríos los cuadros tempranos se encuentran llenando granos y se relevan espigas mal granadas producto de la restricción hídrica”. La entidad agregó que hacia el centro-norte de Santa Fe se cosecharon los primeros lotes de maíz con rendimientos por debajo del promedio zonal. Hacia las regiones del NOA y NEA, la siembra comienza a tomar impulso luego de precipitaciones que repusieron parte de la humedad en los perfiles.

Por su parte, la BCR redujo el jueves de 41,50 a 39,90 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de maíz.

El viernes, en su reporte mensual de oferta y demanda de granos, el USDA mantuvo sin cambios su previsión sobre la cosecha argentina de maíz, en 42 millones de toneladas, y el saldo exportable, en 29 millones.

 

La semana de negocios terminó con saldo negativo para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde las posiciones marzo y mayo perdieron un 1,42 y un 1,25%, al pasar de 138,28 a 136,31 y de 141,43 y de 139,66 dólares por tonelada. El peso de las existencias estadounidenses continúa siendo determinante en el derrotero de las cotizaciones del grano grueso, sobre todo luego de la publicación del informe mensual del USDA. Entre los factores que limitaron las caídas se destacaron el aumento del petróleo y la devaluación del dólar frente al euro, que le puede aportar algo de competitividad a los cereales de los Estados Unidos.

El informe mensual del USDA resultó claramente bajista para los precios del maíz, al elevar aún más un nivel de existencias que ya se ubica entre los más importantes históricos. En el desglose de las nuevas cifras, si bien redujo de 33,63 a 33,47 millones de hectáreas la superficie cosechada, elevó de 110,09 a 110,84 quintales por hectárea el rinde promedio nacional. Con esas correcciones, incrementó de 370,29 a 370,96 millones de toneladas el volumen producido en la campaña 2017/2018 y lo dejó por encima de los 370,32 millones calculados por el mercado.

Para agravar el panorama, el organismo redujo el uso forrajero, de 141,61 a 140,98 millones, y el uso total, de 319,04 a 318,66 millones (para etanol se sostienen 140,34 millones), y dejó sin cambios el saldo exportable, en 48,90 millones. Luego de todos estos ajustes, el USDA estimó las existencias finales estadounidenses en 62,93 millones de toneladas, por encima de los 61,92 millones de diciembre y de los 61,75 millones calculados por los privados en la previa del reporte oficial. El stock actual implica un incremento del 8,03% respecto de los 58,25 millones de toneladas dejados como remanente por la campaña récord 2016/2017, tras una cosecha de 384,78 millones de toneladas.

Como datos negativos adicionales, el mercado esperaba que el USDA redujera las expectativas productivas en Brasil y en la Argentina, algo que no sucedió. En efecto, al igual que con las cifras argentinas, mantuvo la producción de maíz brasileño en 95 millones de toneladas y sus ventas externas en 34 millones. Un día antes, la Conab proyectó la cosecha de Brasil en 92,35 millones de toneladas y las exportaciones en 30 millones.

Acerca del reporte del USDA sobre las existencias trimestrales estadounidenses al 1º de diciembre, resultaron de 317,93 millones de toneladas, un 1,05% superiores a los 314,62 millones de igual momento de 2016, luego de la cosecha récord estadounidense. Además, la cifra oficial quedó por encima de los 315,76 millones previstos por el mercado.

Neutral para los precios resultó el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses. En efecto, el jueves el USDA relevó ventas de maíz por 437.800 toneladas, por encima de las 101.200 toneladas del reporte precedente y dentro del rango calculado por el mercado, de 350.000 a 650.000 toneladas.

TRIGO

Muy firmes se mantuvieron los precios del trigo argentino durante la semana, pese a las bajas externas. La fluidez de los embarques es la principal razón de dicha firmeza doméstica. Al respecto, según los datos oficiales al 11 del actual, las Declaraciones Juradas de Ventas Externas suman 5.078.340 toneladas, equivalentes al 40,63% del saldo exportable 2017/2018, que fue calculado en 12,50 millones de toneladas por el Minagro.

La transición de las ofertas de los exportadores fue de 3000 a 3100 pesos por tonelada para el puerto de Bahía Blanca, en tanto que para el Gran Rosario el valor del trigo se mantuvo en $ 3050 y para Necochea, en 3000 pesos por tonelada. Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por el Minagro en $ 3051, mientras que para el lunes fue fijado en 3048 pesos por tonelada. El rango de propuestas de los molinos, relevado a diario por la BCBA, pasó de 2800/3350 a 2900/3600 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

En el Matba se mantuvo la tendencia de achique del pase enero/julio, que en su mejor momento –no muchas semanas atrás– rondó los 15 dólares. En efecto, en el balance semanal, la posición enero subió de 167,50 a 170 dólares por tonelada, mientras que el contrato julio retrocedió de 175,50 a 174,80 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 10 y 29 de enero deben salir desde las terminales del Gran Rosario 752.820 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 226.750 toneladas; desde Necochea, 76.000 toneladas, y desde otros puertos, 219.000 toneladas.

En cuanto a los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la cosecha de trigo sobre el 98,5% del área apta, con un progreso semanal de 6,9 puntos, y elevó el rinde medio nacional de 31,8 a 32,1 quintales por hectárea. Además, confirmó su expectativa de 17 millones de toneladas. “Los últimos lotes se ubican en el sur de La Pampa y en el sudeste y el sudoeste de Buenos Aires”.

El viernes el USDA mantuvo la cosecha argentina de trigo en 17,50 millones de toneladas, pero elevó de 11,70 a 11,90 millones su previsión sobre las exportaciones.

 

Negativo fue el balance de la semana de negocios para los precios del trigo de los Estados Unidos. En efecto, las posiciones marzo y mayo en la Bolsa de Chicago resignaron un 2,38 y un 1,92%, al pasar de 158,27 a 154,51 y de 162,68 a 159,56 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos perdieron un 2,58 y un 2,50%, tras variar de 160,76 a 156,62 y de 165,72 a 161,58 dólares.

Si bien en parte de la semana los precios mostraron signos alcistas, fundamentalmente por el riesgo que implica para los cultivos el frío extremo que se registra en los Estados Unidos, los reportes publicados el viernes por el USDA fueron determinantes en el cierre adverso de las cotizaciones.

En orden de relevancia, el reporte sobre la siembra de trigos de invierno fue el más negativo para el camino de reconstrucción de los precios. Ocurre que el USDA sorprendió al mercado al relevar en 13,20 millones de hectáreas la superficie cubierta con estas variedades, por encima de los 12,67 millones esperados por los operadores y casi en línea con los 13,23 millones del ciclo anterior.

Y, a continuación, en su reporte mensual de oferta y demanda, el organismo mantuvo el volumen de la vieja cosecha en 47,37 millones de toneladas; elevó de 4,08 a 4,22 millones las importaciones; redujo de 3,27 a 2,72 millones el uso forrajero y de 30,92 a 30,26 millones el uso total, y mantuvo sin cambios las exportaciones, en 26,54 millones. Como consecuencia, las existencias finales fueron calculadas en 26,92 millones de toneladas, por encima de los 26,13 millones de diciembre y de los 26,10 millones previstos por el mercado.

En el mismo reporte, el USDA acentuó el liderazgo ruso en el mercado de trigo, al elevar de 83 a 85 millones de toneladas el volumen de su cosecha y de 33,50 a 35 millones su saldo exportable.

Por último, en su informe trimestral sobre el stock de trigo estadounidense al 1º de diciembre, el USDA relevó 50,99 millones de toneladas, un 9,80% por debajo del vigente un año atrás, de 56,53 millones, pero por encima de los 50,32 millones calculados por el mercado.

Así, los “colocadores” de trigo estadounidense deberán seguir trabajando a destajo para equilibrar una competencia que se presenta compleja contra la oferta del cereal de Rusia. La devaluación del dólar frente al euro vista en los últimos días resultó positiva en ese sentido, sobre todo a la luz del adverso reporte semanal sobre las ventas externas estadounidenses.

Al respecto, fue muy negativo el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el jueves el USDA relevó ventas por 71.500 toneladas de trigo, por debajo de las ya magras 131.000 toneladas del trabajo precedente y del rango previsto por los operadores, de 250.000 a 450.000 toneladas.

Granar Research



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