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11
AGO 2017
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Pronostican una lenta mejora del negocio lácteo

La actividad lechera argentina parece haber encontrado su camino hacia el crecimiento porque los tamberos, según las estadísticas oficiales, recibieron un promedio de $ 5,56 por el litro de leche fluida, al 30 de junio, cifra que representa una mejora de $ 1,44 respecto de los $ 4,12 que recibía en junio de 2016, pero los referentes de la producción aseguran que aún quedan por pagar las deudas atrasadas. Inclusive, reclaman un cambio de estrategia desde la banca pública y privada para facilitar el acceso a líneas de crédito con tasas blandas y facilidades para poder recuperar el capital de trabajo. La producción anual de leche fluida de la Argentina alcanzó en 2016 a los 9895 millones de litros, según datos de la Subsecretaría de y Lechería de la Nación y de ese total, unos 8500 millones de litros de leche se destinan al mercado interno. El excedente de ese consumo se destinó a la exportación.

Pronostican una lenta mejora del negocio lácteo

El clima de los próximos meses es clave para que se recupere parte de la producción perdida. Actualmente las pymes ofrecen mejores valores por el litro de leche fluida que las grandes industrias.

La actividad lechera argentina parece haber encontrado su camino hacia el crecimiento porque los tamberos, según las estadísticas oficiales, recibieron un promedio de $5,56 por el litro de leche fluida, al 30 de junio, cifra que representa una mejora de $1,44 respecto de los $4,12 que recibía en junio de 2016, pero los referentes de la producción aseguran que aún quedan por pagar las deudas atrasadas.

Inclusive, reclaman un cambio de estrategia desde la banca pública y privada para facilitar el acceso a líneas de crédito con tasas blandas y facilidades para poder recuperar el capital de trabajo.

La producción anual de leche fluida de la Argentina alcanzó en 2016 a los 9.895 millones de litros, según datos de la Subsecretaría de y Lechería de la Nación y de ese total, unos 8.500 millones de litros de leche se destinan al mercado interno. El excedente de ese consumo se destinó a la exportación.

El precio de la leche fluida tuvo una leve recuperación. Pero el problema de fondo no está resuelto y, esa mejora no alcanza para cubrir lo que cuesta producir un litro de leche, además los tamberos tienen deudas que se generaron en todos estos años para poder sobrevivir, sumado a la descapitalización del productor.

"Este es un problema que requiere una solución profunda, porque el precio recibido por la leche entregada hoy no alcanza para poder sobrevivir y a su vez hacer frente a las deudas. Es necesario poner en marcha algún tipo de línea de crédito a largo plazo con tasas blandas y facilidades para poder recuperarse y esperar mejores precios que supuestamente se pueden producir en adelante", asegura Jorge Chemes, productor tambero de la provincia de Entre Ríos y directivo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

Respecto de las perspectivas de la lechería a partir de la llegada de la primavera, Chemes ve un panorama muy incierto, porque si el clima acompaña, habrá una recuperación. Pero muchas producciones no están bien porque las vacas sufren las consecuencias de las inundaciones.

"Creo que la tarea del Gobierno es definir qué tipo de lechería queremos en Argentina. Si se apuntará el mercado interno o para la exportación de productos lácteos. Sí pensamos en aumentar la producción, tenemos que trabajar para conseguir mercados para exportar y, a la vez, corremos el riesgo que los precios se caigan".

Acerca del precio pagado por las vaquillonas, que se subastaron en venta particular durante la última exposición ganadera de Palermo, con un precio máximo de 35.500 pesos, el productor aclara que: "Nos hemos acostumbrado a que los valores estén planchados por la crisis que vivíamos y hoy pareciera que tienen valores extraordinarios, pero cuando saca el cálculo de su costo, es lo que valió históricamente".

Desde la óptica de Teodoro Mulder, jurado de Holando Argentino y tambero de Brandsen, la situación de nuestra actividad está cambiando lentamente para bien, pero todavía hay muchas deudas que vienen de atrás, aunque tenemos la esperanza de que esto cambie, pero lamentablemente es una desgracia para otros productores ya sea por las inundaciones o por la situación de Sancor. Lo cierto es que hay menos cantidad de leche y por eso mejora el precio".

Los cabañeros y los productores vinculados a la actividad lechera tienen la sensación que se acerca a un cambio, luego de muchos años de enfrentar situaciones críticas porque ya se observa una mejora en los precios que ofrecen las pymes lácteas que ofrecen precios que se ubican por encima de la media y que pueden superar los 5,56 pesos ofrecidos por litro de leche entregada, según la Subsecretaría de Lechería.

La perspectiva para los próximos meses, con la llegada de la primavera, indica que los precios se van a estancar "salvo que se abra la posibilidad de una exportación muy importante de leche. Igual, la industria está buscando leche, en particular las pymes lácteas que le han sacado bastante leche a la industria grande, inclusive pagan mucho mejor, a la vez de generarse una competencia bastante importante, que es una buena señal y por eso estamos cobrando, arriba de los $5,70", razona Mulder.

Pero la mejora observada en los precios pagados al productor, al menos por ahora no se refleja en las cabañas que producen genética de primera línea porque están medio paradas y no retoman la inversión. Una prueba de ese estado de cosas se puede apreciar en la cantidad de animales expuestos en las muestras regionales; hay una menor cantidad de animales, inclusive muestras como la de Suipacha, una de las más tradicionales.

La situación del tambero, en cambio, es diferente porque comenzó a comprar hacienda de leche y en ese sentido agrega Mulder: "De cada tambo que se vende, entre el 60 y 65 por ciento de los animales va a una sala de ordeñe; el resto va al gancho y el 70 por ciento sigue produciendo leche".

Respecto de los precios ofrecidos por las vaquillonas, el cabañero de Brandsen asegura que "Los tamberos sacamos la cuenta siguiente, una vaquillona produce 6.000 litros de leche; si uno saca un promedio de $5,60 o $5,70 por litro, esa vaquillona tiene que valer entre 33.000 y 35.000 pesos; es un precio razonable, pero el mercado hoy no está dispuesto a pagar esa plata, porque una vaquillona buena está entre 28.000 y 30.000 pesos".

En materia de genética las vacas lecheras argentinas están muy bien posicionadas porque avanza día a día a pasos agigantados, a partir de los genomas de los que hoy se dispone. Cuando nace un ternero, al mes el productor tambero sabe si ese animal tiene un buen pedigrí.

Respecto de la genética, el tambero argentino busca una vaca bien lechera; la calidad de la ubre siempre fue clave. Cuando se jura una vaca en la pista, la primera impresión es la que deja la ubre y, luego las patas, son los aspectos fundamentales que la vaca necesita para dar leche.

La visión de la industria lechera la trajo Rubén Bonafina, gerente de APYMEL (Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas), y desde la entidad asegura que las pymes lácteas desde hace rato vienen trabajando por la mejora del sector en las distintas cuencas lecheras argentinas, y aclara que en cada región pasan cosas diferentes, porque hay algunas empresas grandes o medianas que marcan un poco el rumbo respecto de los precios.

El mercado internacional pasa por una etapa compleja porque los precios están bajos. La última licitación de Fonterra dio hacia la baja. Brasil, que para Argentina es un mercado muy importante porque compra volúmenes significativos de leche en polvo y quesos, hoy se complicó, incluso, su propia producción está en juego.

Por otra parte, cuando la Argentina sale a vender en otros mercados, la cosa se pone difícil porque esos precios son más bajos comparados con los locales, por lo que resulta muy difícil competir con la UE o Estados Unidos que salen con valores muy bajos.

En relación con los precios ofrecidos por las industrias pequeñas y medianas, comparado con lo que pagan las grandes industrias, Bonafina opina que se debería analizar cada región en particular, aunque reconoce que se ofrece una mejora al tambero para ser más competitivo por la leche fluida entregada. Estima, asimismo, que para mejorar la competitividad se deberían tocar varios puntos como la logística por ejemplo, entre otros.

Ambito Financiero - Eduardo Bustos



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