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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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15
ABR 2017
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Panorama Agrícola Semanal

Luego de cinco semanas seguidas en baja, la soja logró quebrar la tendencia y terminó el segmento comercial con saldo positivo (+1,4%) en la Bolsa de Chicago, en buena medida por la especulación con eventuales pérdidas en la cosecha argentina, pero también por un lógico acomodamiento técnico del mercado tras la extendida secuencia bajista. Para la mejora del maíz (+3,2%) tuvo especial impacto el posible atraso de la siembra en el Medio Oeste, donde se prevén nuevas lluvias para los próximos días. El trigo también cerró con ganancias (+1,3), tanto en Chicago como en Kansas. En el nivel local, los precios de la soja estuvieron atados a las necesidades de los compradores y al poco ánimo vendedor de los tenedores de la mercadería.

Panorama Agrícola Semanal

Luego de cinco semanas seguidas en baja, la soja logró quebrar la tendencia y terminó el segmento comercial con saldo positivo (+1,4%) en la Bolsa de Chicago, en buena medida por la especulación con eventuales pérdidas en la cosecha argentina, pero también por un lógico acomodamiento técnico del mercado tras la extendida secuencia bajista. Para la mejora del maíz (+3,2%) tuvo especial impacto el posible atraso de la siembra en el Medio Oeste, donde se prevén nuevas lluvias para los próximos días. El trigo también cerró con ganancias (+1,3), tanto en Chicago como en Kansas. En el nivel local, los precios de la soja estuvieron atados a las necesidades de los compradores y al poco ánimo vendedor de los tenedores de la mercadería.

 

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Jueves 13

Viernes 7

Diferencia en %

Petróleo

52,94

52,30

+1,22

Dólar/Euro

1,0615

1,0587

+0,26

Real/Dólar

3,147

3,151

-0,13

Peso/Dólar*

15,090

15,245

-1,02

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación. Cierre del miércoles 12.

 

SOJA

Más atados a las urgencias coyunturales que a la situación del mercado, los precios de la soja argentina transcurrieron una corta pero volátil semana. Para las terminales del Gran Rosario, las ofertas por mercadería con entrega contractual crecieron de 3450 a 3500 pesos por tonelada. El lunes hubo compradores dispuestos a pagar hasta $ 3600 por mercadería con descarga en el muy corto plazo. Para Bahía Blanca la propuesta se mantuvo estable, en $ 3400, mientras que para Necochea el saldo fue negativo, al pasar de 3450 a 3375 pesos. El miércoles el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro) en $ 3626, mientras que para el lunes el indicador fue fijado en 3639 pesos por tonelada.

Si bien en el cierre de la semana no hubo ofertas abiertas por soja con entrega en mayo para la zona del Gran Rosario, el valor rondó los 225 dólares, por encima de los 220 del cierre del segmento anterior. La transición fue de 222 a 224 dólares para Bahía Blanca, y de 225 a 220 dólares para Necochea. En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) el balance casi no dejó cambios, dado que la posición mayo se mantuvo fija en US$ 237,30 y que el contrato julio apenas subió de 242 a 242,30 dólares.

Acerca de los cultivos, el miércoles la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de soja sobre el 7,8% del área apta, con un avance semanal de 1,8 puntos y con un atraso interanual de 6,2 puntos. “Luego de recolectarse más de 1,4 millones de hectáreas, el rinde medio nacional se ubica en 36,2 quintales por hectárea y el volumen parcial acumulado supera los 5,1 millones de toneladas”, indicó la entidad, que sostuvo en 56,50 millones su previsión sobre la producción nacional. En su trabajo, la Bolsa advirtió que la producción de soja se encuentra nuevamente comprometida debido a las abundantes lluvias registradas en plena ventana de cosecha. “Luego de relevarse durante el pasado fin de semana precipitaciones que superaron los 200 milímetros en diferentes sectores de Buenos Aires, y teniendo en cuenta que previo a estas lluvias se relevaban extensas áreas anegadas en La Pampa, el sur de Córdoba, el sur de Santa Fe y en sectores de la región NOA, se estima que más de un millón de hectáreas se encuentra afectado por excesos hídricos”. Para los técnicos de la entidad, si bien la magnitud de las pérdidas dependerá de la evolución del clima en el corto plazo, “la actual situación de una importante proporción de cuadros pone en riesgo la producción nacional”.

Por su parte, también el miércoles, la BCR indicó en su informe mensual que las lluvias sobre la franja oeste del país volvieron a engrosar –esta vez en 96.000 hectáreas–  las filas de los lotes perdidos por excesos de agua. “Mejores rindes estimados para Chaco y para Santiago del Estero compensarían buena parte de esta baja de superficie por cosechar, por lo que se mantiene la estimación de producción en 56 millones de toneladas. De todas formas, la cosecha está muy retrasada: 8% del área recolectada versus el 13% de la temporada pasada y el 30% de sólo dos ciclos atrás”, explicó la Bolsa. Agregó que si bien en algunas zonas bonaerenses los primeros rindes indicaban mejoras sobre los guarismos proyectados, ahora hay incertidumbre. “El temporal ocurrido entre el viernes 7 y lunes 10 de abril azotó la franja este de la región pampeana y encendió la señal de alerta”, advirtió.

El martes, en su informe mensual de oferta y demanda de granos, el USDA elevó de 55,50 a 56 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha argentina de soja.

 

Tras cinco semanas consecutivas con balance negativo, los precios de la soja lograron quebrar la tendencia y cerraron el jueves el segmento comercial con ganancias en la Bolsa de Chicago. En efecto, las posiciones mayo y julio sumaron un 1,43 y un 1,36%, al pasar de 346,13 a 351,09 y de 350,26 a 355,04 dólares por tonelada. Entre los factores que alentaron el repunte de las cotizaciones de la oleaginosa, ubicadas en el peor nivel en casi un año, se destacaron cuestiones técnicas por síntomas de mercado sobrevendido, y la especulación de los operadores estadounidenses respecto de eventuales pérdidas en la cosecha de la Argentina por efecto de los excesos hídricos.

En el marco general, el USDA volvió a poner en evidencia el martes la sobreoferta de soja en el nivel mundial, al elevar en su informe mensual las cosechas de Brasil (de 108 a 111 millones de toneladas), la Argentina (de 55,50 a 56 millones) y de Paraguay (de 9,17 a 10,10 millones). Con estos nuevos aportes, la producción global trepó de 340,79 a 345,97 millones de toneladas, un récord histórico. Asimismo, las existencias finales crecieron de 82,82 a 87,41 millones, con lo que quedaron por encima de los 83,91 millones previstos por los privados y un 14,13% arriba de los 76,59 millones dejados por el ciclo 2015/2016.

En cuanto a los Estados Unidos, por una ligera reducción del uso total, el USDA elevó de 11,84 a 12,12 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de las existencias finales, un dato que quedó en línea con la expectativa del mercado, pero que resulta un 126,54% superior al stock remanente de la campaña anterior.

La única referencia de la demanda dentro del reporte mensual del USDA fue el aumento de las importaciones chinas, de 87 a 88 millones de toneladas, un dato insuficiente para contener el impacto de la oferta. Además, vale tener en cuenta, que el millón de toneladas sumado a las compras de China impacta de forma directa sobre las existencias finales del principal demandante de soja, que pasan de 15,56 a 16,56 millones.

Resultó entre neutro para los precios de la soja el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos. El jueves, el USDA relevó ventas de poroto de soja 2016/2017 por 402.300 toneladas, por debajo de las 482.000 toneladas del reporte anterior y cerca del mínimo previsto por el mercado, en un rango que fue de 400.000 a 600.000 toneladas. En cuanto a las exportaciones de harina, fueron calculadas en 158.700 toneladas, por debajo de las 229.200 toneladas de la semana anterior y dentro del rango previsto por los operadores, de 50.000 a 250.000 toneladas. En cuanto al ciclo 2017/2018, las ventas de poroto fueron relevadas en 124.700 toneladas, por debajo de las 395.000 toneladas del trabajo precedente y del rango esperado por los privados, de 150.000 a 350.000 toneladas.

 

MAIZ

Pocos cambios para el grano disponible y mejoras para las entregas futuras fueron los datos salientes en el mercado doméstico del maíz. En efecto, la transición del precio del cereal para entrega inmediata fue de 2300 a 2330 pesos por tonelada para el Gran Rosario, mientras que para Bahía Blanca y para Necochea la propuesta de los compradores se mantuvo en 2400 y en 2250 pesos, respectivamente. El miércoles el FAS teórico del maíz fue calculado por el Minagro en $ 2298, mientras que para el lunes el indicador fue fijado en 2301 pesos por tonelada.

Resultó alcista el saldo de la semana para el maíz con entregas durante el mes próximo, cuyos precios pasaron de 148 a 150 dólares para el Gran Rosario y de 153 a 155 dólares para Bahía Blanca. En Necochea el cereal para julio aumentó de 140 a 145 dólares. En el Matba el saldo también fue positivo, dado que las posiciones abril y julio subieron de 153,50 a 154,50 y de 142 a 142,80 dólares por tonelada.

Acerca de los cultivos, el miércoles la BCBA relevó el progreso de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 18,2% del área, con un avance semanal de 3,2 puntos. “Durante la última semana, nuevamente se registraron importantes acumulados de precipitaciones en parte del centro y del sur del área agrícola nacional. Estos eventos, sumados al avance en la cosecha de soja, demoran la recolección de lotes de maíz. Parte de los mencionados retrasos están vinculados a la falta de piso en los cuadros y al mal estado de los caminos. A la fecha no se reportan grandes pérdidas de superficie, ya que parte de los cuadros más afectados por las últimas lluvias ya habían sufrido mermas durante el crecimiento del cultivo”, señaló la entidad. Y añadió los mayores progresos se dieron en Córdoba, Buenos Aires y en Santa Fe. “Frente a este panorama, mantenemos la proyección de producción de maíz con destino a grano comercial en 37.000.000 de toneladas”, indicó la Bolsa.

También el miércoles, la BCR señaló que la recolección de maíz avanzó sobre el 16% del área nacional, por debajo del 20% del año pasado. “Los rindes de los primeros lotes están en los niveles esperados, aunque se observa una pequeña mejoría en Buenos Aires y algunas sorpresas negativas en el sur de Santa Fe. Los ajustes podrán hacerse con un avance más firme de las labores. Por lo tanto, se mantienen la estimación de producción del cereal en 38 millones de toneladas y el rinde promedio nacional, en 79,5 quintales por hectárea. La superficie cosechada para grano comercial se estima en 4,78 millones de hectáreas, sobre un total implantado de 5,84 millones”.

Por último, el martes el USDA elevó de 37,50 a 38,50 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de maíz de la Argentina, en tanto que el saldo exportable lo elevó de 25,50 a 26 millones.

 

Tras las bajas de la semana anterior, los precios del maíz terminaron el segmento comercial con saldo positivo en la Bolsa de Chicago, donde las posiciones mayo y julio sumaron un 3,20 y un 2,93%, al pasar de 141,53 a 146,06 y de 144,58 a 148,81 dólares por tonelada. La posibilidad de que las lluvias previstas para los próximos días demoren el progreso de la siembra de maíz en el Medio Oeste de los Estados Unidos fue uno de los principales fundamentos alcistas para las cotizaciones del cereal, dado que podrían acentuar aún más el recorte de la superficie que finalmente se logre cubrir con el grano grueso en la nueva campaña.

En ese sentido, el lunes el USDA brindó su primer relevamiento sobre el avance de la siembra estadounidense y marcó su progreso sobre el 3% del área apta, por debajo del 4 vigente un año atrás y en sintonía exacta con el promedio de las últimas cuatro campañas. La cifra oficial quedó por debajo de la previsión de los operadores, que en promedio esperaban un avance sobre el 4% del área, dentro de un rango de estimaciones que fue del 2 al 6 por ciento.

Al igual que lo visto con la soja, el informe mensual del USDA aportó un aumento de la oferta de maíz sudamericano, con los aumentos previstos para Brasil (de 91,50 a 93,50 millones de toneladas) y para la Argentina (de 37,50 a 38,50 millones). Así, la producción global fue elevada de 1049,24 a 1053,76 millones de toneladas y las existencias finales, de 220,68 a 222,98 millones.

En las cifras de los Estados Unidos no hubo cambios relevantes, dado que la reducción del consumo forrajero fue compensada por un mayor uso de maíz en la industria del etanol, que dejó las existencias finales fijas en 58,93 millones de toneladas, un volumen que quedó por debajo de los 59,74 millones previstos por el mercado.

Poco constructivo para los precios del maíz resultó el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el jueves el USDA relevó las ventas externas 2016/2017 en 738.000 toneladas, por debajo de las 1.138.100 del reporte anterior y del rango previsto por el mercado, de 800.000 a 1.100.000 toneladas. Los negocios 2017/2018 fueron calculados en 50.000 toneladas, por encima de las 34.600 toneladas de la semana pasada, pero por debajo del rango esperado por los operadores, de 100.000 a 300.000 toneladas.

 

TRIGO

El balance de la semana dejó altibajos para el valor del trigo en el mercado local. La transición del precio del trigo condición cámara fue de 2400 a 2450 pesos para el Gran Rosario; de 2480 a 2450 pesos para Necochea, y de 2400 a 2350 pesos para Bahía Blanca. El miércoles el FAS teórico del trigo pan fue fijado por el Minagro en $ 2634, en tanto que para el lunes fue calculado en 2621 pesos por tonelada. El rango de oferta de los molinos relevado a diario por la BCBA se mantuvo estable, entre 2200 y 2850 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

Sin variantes se cotizó el trigo para entregas en enero sobre todas las terminales, en US$ 155 por tonelada. En el Matba el balance de la semana fue positivo, dado que los contratos julio y enero del grano fino crecieron de 169 a 170 y de 159,50 a 161,60 dólares por tonelada.

El martes el USDA mantuvo en 16 millones de toneladas el volumen estimado para la cosecha argentina de trigo y en 10,10 millones el saldo exportable, frente a los 18,39 y a los 11,30 millones previstos por el Ministerio de Agroindustria de la Nación.

 

Resultó positivo el balance de la semana para los precios del trigo de los Estados Unidos. En efecto, las posiciones mayo y julio en Chicago sumaron un 1,36 y un 1,48%, al pasar de 155,79 a 157,91 y de 160,30 a 162,68 dólares, mientras que en Kansas, los mismos contratos subieron un 1,30 y un 1,15%, al variar de 154,97 a 156,99 y de 159,56 a 161,40 dólares por tonelada. Con la certeza de que la cosecha de las variedades de invierno será muy inferior a la del ciclo pasado y con algunas noticias de falta de humedad en Francia, los operadores le dieron un voto de confianza a los precios que, no obstante, siguen en niveles deprimidos, producto de la abundante oferta global aún vigente.

En su segundo reporte semanal de 2017 sobre el estado de los cultivos estadounidenses, el lunes el USDA ponderó el 53% de los trigos de invierno en estado bueno/excelente, por encima del 51% de la semana pasada, pero por debajo del 56% de igual momento de 2015. El dato quedó por encima del 52% previsto en promedio por el mercado, dentro de un rango posible que fue del 50 al 54%. En Kansas relevó el 48% de los cultivos en condición óptima, por encima del 43% de la semana pasada, pero por debajo del 50% vigente un año atrás. El organismo añadió que está espigado el 9%, por encima del 4% vigente un año atrás y del 6% promedio de las últimas cuatro campañas.

Acerca del trigo de primavera, el USDA confirmó el progreso de la siembra sobre el 5% del área prevista, por debajo del 12 vigente un año atrás y del 11% promedio de las últimas cuatro campañas. En promedio, los operadores esperaban un progreso del 12%, con un rango que fue del 9 al 16%.

En su informe mensual, el USDA redujo de 3,13 a 2,99 millones las importaciones; de 6,12 a 5,17 millones el uso forrajero, y de 33,91 a 32,96 millones el uso total, en tanto que el saldo exportable fue sostenido en 27,90 millones. En el balance de todos estos ajustes, las existencias finales fueron estimadas en 31,55 millones de toneladas, por encima de los 30,73 millones de marzo; de los 31,22 millones previstos por el mercado, y de los 26,55 millones 2015/2016.

En el nivel mundial, si bien la producción se movió muy levemente, de 751,07 a 751,36 millones de toneladas, las existencias finales subieron de 249,94 a 252,26 millones, con lo que quedaron por encima de los 250,24 millones previstos por el mercado y de los 240,29 millones remanente de la campaña anterior.

Fue neutro para los precios del trigo el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos. El jueves el USDA relevó ventas 2016/2017 por 421.600 toneladas, por debajo de las 568.400 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, de 250.000 a 450.000 toneladas. Los negocios 2017/2018 fueron calculados en 125.300 toneladas, por encima de las 87.000 toneladas de la semana pasada y dentro del rango esperado por los operadores, de 50.000 a 250.000 toneladas.

Granar Research



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